El pasado miércoles 30 de octubre, Christa Pike iba a convertirse en la primera mujer en Tennessee en recibir la pena de muerte en más de 200 años. Pero algo en el procedimiento falló, la justicia ordenó detener el avance, y Pike sobrevivió al protocolo en el que se le aplicaron dos inyecciones con una sustancia que debería haberla llevado a la muerte desde el primer intento.

Falló la inyección letal: Christa Pike permanece en estado crítico tras dos intentos de ejecución

Estados Unidos es uno de los países que contempla y aplica la pena de muerte como condena para los delitos más graves. El procedimiento se fija de acuerdo a la jurisdicción en la que se lleva a cabo el juicio. En el caso de Pike, fue en Tennessee, uno de los 27 estados que aplican la pena de muerte. Este año, de hecho, dos personas serán ejecutadas.

¿Cuál es la inyección letal a la que sobrevivió Christa Pike?

Christa Pike recibió dos dosis de pentobarbital, la sustancia utilizada en Estados Unidos para las inyecciones letales en ejecuciones de la pena de muerte. Su función es disminuir severamente la actividad cerebral y neuronal, provocando hipotensión severa y sedación profunda. Es utilizado también para la sedación en procedimientos de eutanasia animal controlada y bajo supervisión médica.

En la mayoría de los estados que aplican la pena capital, se mezclan tres medicamentos diferentes, entre los cuales está el midazolam, de la familia de las benzodiazepinas, que evita que quien recibe la inyección letal sufra. Pero en Tennessee, el uso habitual es el del pentobarbital.

Qué crimen cometió Christa Pike, la mujer que sobrevivió a dos dosis de la inyección letal en Tennessee

“Su acción está vinculada al receptor GABA-A, una estructura presente en las neuronas cuya función es responder al ácido gamma-aminobutírico, un mensajero químico que reduce la excitación del cerebro”, explica un artículo de Infobae.

Un equipo de médicos e instituciones de la salud participa del protocolo de ejecución. Su identidad permanece reservada. Se contempla la aplicación de una primera inyección, seguida de una pausa con supervisión y control de signos vitales. Luego, se aplica una segunda inyección en caso de que la condenada siga con vida, el cual fue el caso de Pike. Pero la mujer sobrevivió también a esta segunda aplicación.

La advertencia de los abogados de Christa Pike

El equipo encargado de defender a Pike había informado que la reclusa tenía una condición particular en la sangre. Esta afección podría dificultar la aplicación de la inyección por vía intravenosa, según trascendió. Los abogados habían advertido que el pentobarbital podía causarle un gran sufrimiento debido al tamaño reducido de sus venas.

Una de las hipótesis que se manejan es que las agujas podrían haberse salido del brazo de Pike. Otra, que las agujas podrían haber perforado sus venas. A estos problemas apuntaban las advertencias de los abogados. Incluso uno de ellos declaró haber visto que el equipo que participó de la ejecución usó, al menos, siete agujas.

Según publicó el medio BBC, algunos periodistas testigos del procedimiento declararon haber sentido como si el brazo de Pike fuera a “explotar”. Su abogado, además, había declarado que el miedo de su defendida era tener un proceso lento y doloroso, lo que finalmente terminó sucediendo.