El dato de actividad conocido el jueves encendió las alertas entre los economistas. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró en julio una caída de 2,9% respecto de junio, un retroceso que, aunque estuvo influido por factores puntuales, dejó un margen muy reducido para que la economía pueda recomponerse durante el tercer trimestre.

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Los especialistas coinciden con la interpretación del Gobierno acerca de que parte de la contracción respondió a factores transitorios. Sin embargo, advierten que la magnitud de la caída obliga a conseguir un rebote importante en los próximos dos meses para evitar que el período julio-septiembre termine nuevamente en terreno negativo.

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El escenario que aparece sobre la mesa es el de una recesión técnica, que se configura cuando la actividad registra dos trimestres consecutivos de contracción. En el segundo trimestre, la economía había caído 0,6% frente a los primeros tres meses del año.

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“Cayó 2,9% la actividad en julio respecto de junio, es la baja más alta desde que asumió Milei. El dato es muy malo y deja poco margen para una recuperación en el tercer trimestre. El escenario base es de recesión técnica”, escribió en X Claudio Caprarulo, director de Analytica. El economista agregó que “no hay argumentos para evitar cambiar la política económica”.

Caprarulo sostuvo que observa una alta probabilidad de que la economía ingrese en una recesión técnica, aunque la calificó como “marginal”. También señaló que el aumento del desempleo y de la pobreza registrado durante el segundo trimestre resulta, a su criterio, compatible con un escenario de contracción económica.

En la misma línea, el diputado y economista Martín Lousteau fijó su criterio en X. “El Estimador Mensual de Actividad Económica lleva una caída de 4,5% desde que el ministro (Luis) Caputo dijo que empezaban los mejores 18 meses de las últimas décadas. Para que no entremos en recesión formal, agosto y septiembre tendrían que crecer 2,9% intermensual cada uno. Una dinámica cada vez más preocupante”.

Milagros Gismondi, economista jefe de Invecq, coincidió en que la magnitud del retroceso de julio complica la posibilidad de evitar una contracción trimestral. “En julio hubo shocks puntuales y lo más lógico es que en agosto la actividad se recupere, pero hay que recuperar toda la caída y en septiembre crecer fuerte. Parece muy difícil”, señaló.

La economista advirtió, de todos modos, que todavía existen pocos indicadores disponibles para anticipar con precisión qué ocurrirá durante agosto y septiembre. Aun así, consideró “bastante probable” un escenario de recesión técnica debido al tamaño del retroceso de julio.

“En agosto, por ahí recuperás parte de la caída, pero no toda. Y, aun si se corrige la dinámica de la actividad de los últimos meses, los datos de recaudación muestran un escenario de estancamiento”, explicó.

Según Gismondi, si la actividad logra recuperarse parcialmente en agosto y permanece estable en septiembre, el tercer trimestre podría terminar con una caída o, en el mejor de los casos, con un crecimiento muy leve.

Por sectores, señaló que la minería mantiene un desempeño firme, mientras que la intermediación financiera dejó de traccionar y muestra una pérdida de dinamismo.

Un crecimiento anual cada vez más difícil

El desplome de julio también pone en duda las previsiones de crecimiento para todo 2026. Antes de conocerse el dato, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) proyectaba una expansión de 2,1% para el año.

“El 2,1% preveía una recuperación en el tercer y cuarto trimestre, pero la recuperación en el tercero no la vamos a tener. A lo sumo habrá un empate. Entonces se va a corregir seguro. Un crecimiento del 2% sería techo para el año y el 3% estipulado en el Presupuesto es muy difícil”, sostuvo Gismondi.

Haroldo Montagu, economista jefe de Vectorial, también cuestionó la posibilidad de alcanzar la meta oficial. En X señaló que, en 32 meses de gestión, la economía acumuló un crecimiento de 2,2%, con fuertes diferencias entre sectores, mientras que durante los primeros siete meses de 2026 acumula un avance de 1,7%.

A partir de esos datos, Montagu calificó de “imposible” alcanzar el crecimiento de 3% previsto en el Presupuesto presentado hace menos de dos semanas.

El exviceministro de Economía sostuvo, además, que la economía ya se encontraría en una recesión técnica. Según sus cálculos, para evitar que el tercer trimestre termine en terreno negativo, la actividad debería crecer cerca de 3% mensual durante los próximos meses, un ritmo difícil de alcanzar después del retroceso de 2,9% registrado en julio.

El desafío sería todavía mayor para cumplir la meta de crecimiento de 3% incluida en el Presupuesto. De acuerdo con Montagu, la actividad debería avanzar a un ritmo cercano al 5% mensual durante los meses que restan del año.

“Decimos que es un año malo porque el PBI de 2026 terminará orillando el 2% y el arrastre estadístico que dejó 2025 fue de 2,3%. En otras palabras, si la economía en 2026 crece un 2% -estimación REM-, habrá sido exclusivamente por arrastre estadístico y, en términos netos de arrastre, habrá mostrado una contracción”, sostuvo.

El desafío de recuperar la caída de julio

Juan Manuel Telechea, director de la consultora T+1, también consideró probable que la economía ingrese en una recesión técnica. Su análisis parte de la magnitud del rebote que debería producirse en los próximos meses para compensar el retroceso de julio.

El economista señaló que la actividad debería crecer con mucha fuerza tanto en agosto como en septiembre para evitar que el tercer trimestre termine con una contracción. Según explicó, en la historia reciente son muy pocos los meses en los que la actividad económica registró aumentos mensuales del orden del 3%, si se excluyen los movimientos extraordinarios provocados por la pandemia.

Telechea recordó, de todos modos, que existen antecedentes de fuertes recuperaciones. En febrero, por ejemplo, la actividad había caído 2,6% y en marzo recuperó esa pérdida con un crecimiento de 3,5%.

“Podría llegar a pasar de vuelta, uno podría ver quizás que recupere todo el mes que viene, pero aun así debería crecer otro 3% en septiembre, lo cual me parece bastante difícil”, señaló.

Por eso, estimó que la probabilidad de que la economía entre en una recesión técnica es “muy elevada”.