El arzobispo de Tucumán, monseñor Carlos Sánchez, pronunció ayer la homilía en la iglesia Catedral, con motivo de conmemorarse los 214 años de la Batalla de Tucumán y el Día de la Virgen de la Merced, Virgen generala del Ejército argentino y patrona de Tucumán. Su mensaje giró en torno de un lema: “Con María de la Merced, abracemos a todos”. “Este año pastoral nos hemos propuesto vivir el valor de la cercanía”, señaló Sánchez. Recordó que la Virgen acompaña a los tucumanos desde la fundación de la ciudad, en Ibatín, en 1565, incluyendo su traslado, en 1685. “Acompañó al pueblo tucumano y al Ejército del Norte, junto a Manuel Belgrano, en la Batalla de Tucumán”, afirmó.
El arzobispo citó la carta de San Pablo a los Gálatas. “La manera de vivir en libertad es vivir en el amor, el servicio y la entrega de la vida por el otro”, subrayó. En palabras de Sánchez, María enseña que, a la manera de Jesús, hay que abrazar a todos. “Ser cercanos a cada hermano, especialmente a todo hombre o mujer que sufre, al que está cautivo por el dolor, el sinsentido, la angustia, la desesperación, la violencia, la pobreza, la adicción o el abandono”, agregó.
Tucumán honra a la Virgen de la Merced y recuerda la batalla que marcó su historia“Dejándonos conducir por el Espíritu de Dios, vamos a presentar batalla contra el egoísmo, la ambición, la agresión, la envidia, el libertinaje, la superstición y la discordia”, planteó. Sánchez exhortó a los fieles: “Que de esta fiesta de la Virgen salgamos con el compromiso de abrazar a todos: al que está solo, al que se siente solo y abandonado, al que ha perdido la alegría y la esperanza, al que ha perdido el sentido de la vida”. También resaltó: “Tengamos un especial cuidado y cercanía con los niños, adolescentes, jóvenes, ancianos y enfermos; entreguémosles el abrazo del amor hecho concreto en la posibilidad de comer todos los días, en la paz y el amor del hogar, en el trabajo o en los remedios que les hacen falta”.
La Virgen de la Merced, los gauchos y una tradición que regresa a la calleCasa por casa
Pidió que la Iglesia tucumana continúe abrazando a todos mediante las comunidades parroquiales y educativas, de Cáritas y de las pastorales de Salud, de Adicciones y Carcelaria. La misión mariana casa por casa, con la visita de las imágenes de la Virgen a distintos lugares e instituciones, es además una preparación para recibir la visita del papa León XIV a la Argentina (del 8 al 11 de noviembre). El lema de la visita es: “Bienvenidos todos. Vayan y anuncien”. “Dejémonos abrazar por Jesús y María y, llenos de su misericordia redentora, contagiemos ese amor a los demás, abrazando a todos”, invitó el arzobispo.