Después de tres meses en Cochabamba, Bolivia, donde había viajado por motivos laborales, Soledad Figueroa volvió ayer por la madrugada a Tucumán. Tiene 28 años y atravesó una situación límite. Ella sufrió una caída desde un cuarto piso que le provocó múltiples fracturas y una perforación pulmonar. Ahora, acompañada por su madre y su hijo, comenzará una nueva etapa de recuperación en la provincia.

Soledad arribó alrededor de las cinco de la mañana e ingresó al Hospital Eva Perón, donde los profesionales comenzaron a realizarle los estudios y controles necesarios para evaluar su estado general y definir los próximos pasos de su recuperación.

El traslado sanitario fue gestionado por el Ministerio de Salud Pública, a través del equipo Social de la cartera, con el acompañamiento del Gobierno provincial. La joven había sido intervenida quirúrgicamente en Bolivia y, debido a las condiciones en las que se encontraba, no podía regresar por sus propios medios.

Durante una visita a la paciente, el subsecretario de Salud, Marcelo Montoya, explicó que se trató de un operativo destinado a garantizar el regreso de una ciudadana tucumana que necesitaba continuar su recuperación en la provincia.

“A través del Servicio Social del Ministerio de Salud se hicieron las gestiones y hoy podemos decir que tanto Sol como su mamá y su hijo están acá en la provincia de Tucumán”, señaló.

Montoya destacó además la participación de distintos organismos para concretar el traslado, entre ellos Migraciones, el Consulado de Cochabamba, la empresa boliviana que realizó el viaje y los equipos del Hospital Eva Perón.

La paciente llegó cansada después del extenso recorrido, pero en buenas condiciones generales. La subdirectora del Hospital Eva Perón, Soledad Literas, explicó que presenta algo de congestión y que el viaje fue particularmente exigente, aunque su estado de salud es bueno.

“Vino muy cansada por el viaje, fueron muchos días viajando y articulando esta situación. Está un poco congestionada, pero su estado general de salud es bueno”, indicó.

Durante los próximos días, Soledad será sometida a distintos estudios y controles para determinar con precisión su estado y avanzar con un plan de rehabilitación. El objetivo es que pueda recuperar progresivamente su autonomía y regresar a su hogar.

“La idea es hacer todo lo que epidemiológicamente corresponde, hacerle análisis, controlar el estado general de la paciente y empezar con un plan de rehabilitación, para brindarle herramientas que le permitan volver a su hogar”, explicó Literas.

El Hospital Eva Perón también trabajará junto con el Área Operativa Mariano Moreno, correspondiente al domicilio de la joven, para garantizar la continuidad de la atención una vez que deje el hospital. Además, está previsto un acompañamiento psicológico para Soledad y su familia, debido al impacto emocional que tuvo el accidente.

“Fue una situación bastante compleja a nivel emocional”, sostuvo Literas.

Tres meses después del accidente

La coordinadora del equipo Social del Ministerio de Salud Pública, Susana Sosa Stancanelli, contó que las gestiones para lograr el regreso comenzaron desde el momento en que la familia se comunicó con las autoridades.

“Fue un trabajo muy grande el que se realizó, por eso queremos agradecer a cada uno de los actores que tomaron intervención en el caso”, explicó.

Según detalló, hubo contacto permanente con la familia, el Consulado de Cochabamba, Migraciones, el equipo del Hospital Virtual y posteriormente el Hospital Eva Perón.

El regreso se realizó por vía terrestre y requirió organizar distintas paradas y descansos para garantizar las condiciones necesarias durante el extenso trayecto. Finalmente, Soledad llegó a Tucumán durante la madrugada y fue trasladada directamente al hospital.

“Ingresó al hospital y desde allí está recibiendo las evaluaciones. La están estudiando para que, cuando ella ya pueda regresar a su domicilio, continuemos trabajando, siempre a disposición para la familia y para Soledad”, señaló Sosa Stancanelli.

Ahora, la joven deberá afrontar una nueva etapa después de tres meses particularmente difíciles. El accidente le provocó fracturas en la pelvis, las costillas y el codo, además de una perforación pulmonar.

Soledad contó que permaneció en Cochabamba por motivos laborales y que recuperó la conciencia aproximadamente dos días después de la caída.

“El padre de mi hijo se comunicó con mi hermana y ellos gestionaron para hacer el traslado”, relató.

Ya en Tucumán, con su familia cerca y por delante un proceso de rehabilitación, la joven resumió su deseo en una frase que marca el comienzo de esta nueva etapa: “Quiero volver a caminar y volver a vivir”.