En el año en que Gran Hermano celebra los 25 años de su primera edición, el reality decidió reunir a participantes desconocidos con figuras y exparticipantes que ya habían dejado su marca en la historia del programa. Entre ellos está Sol Abraham, la tucumana que regresó a la casa después de su paso por la edición de 2015 y consiguió convertirse nuevamente en protagonista del juego.

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Su regreso estuvo marcado por una estrategia diferente a la de aquella primera experiencia. Esta vez, Abraham se mostró más calculadora y decidida a llegar hasta las últimas instancias. Con el paso de las semanas, logró construir un personaje dentro de la casa que combinó enfrentamientos, provocaciones, sensibilidad y estrategia.

Sol Abraham, la tucumana que llegó a la final de Gran Hermano

En su primera participación, en 2015, Sol fue la última mujer en abandonar la casa y llegó a enfrentarse al ganador de aquella edición. Su recorrido terminó con una expulsión, pero su personalidad quedó entre las que dejaron una huella en el programa.

La tucumana Sol Abraham estuvo en Gran Hermano 2011, edición en la que ganó Cristian U Telefé

Quince años después, regresó al reality con otra mirada sobre el juego. Durante una primera etapa de su participación, fue expulsada por decisión de Big debido a sus constantes amenazas de abandonar la casa. En ese momento, su imagen entre los seguidores del programa no era positiva y muchos consideraban que no permanecería demasiado tiempo. Sin embargo, su historia dentro del reality cambió.

Abraham comprendió que para avanzar necesitaba construir una base de seguidores y comenzó a mostrar distintas facetas. Se presentó como una jugadora capaz de generar conflictos y asumir el papel de villana, pero también expuso momentos de sensibilidad y vulnerabilidad.

Esa combinación le permitió mantenerse en competencia y llegar hasta la definición. Hoy, Sol es una de las tres finalistas de Gran Hermano Generación Dorada, junto con Charlotte Caniggia y Yisela “Yipio” Pintos.

Su estrategia y su capacidad para generar reacciones dentro de la casa la transformaron en una de las candidatas a quedarse con el título.

La historia personal de Sol Abraham fuera de Gran Hermano

Detrás de la participante que se mostró fuerte y estratégica en el reality también existe una historia personal que en los últimos tiempos comenzó a conocerse con mayor profundidad.

Durante su participación en La Casa de los Famosos México, Abraham pudo hablar sobre una experiencia que marcó su vida: el final de su matrimonio con el productor y empresario Marcelo Da Corte, quien posteriormente hizo pública su orientación sexual y comenzó una relación con Lautaro Marchesini, quien hasta ese momento era el entrenador personal de Sol.

Abraham y Da Corte habían comenzado su relación en 2012, cuando se conocieron mientras trabajaban en Guarda con la previa. En 2015 se casaron y, dos años después, nació Delfina, la primera hija de la pareja. Finalmente, en 2023 concretaron su divorcio. Para Solange, acompañar a Da Corte durante ese proceso fue una manera de comprender la situación y atravesar el final de la relación desde otro lugar.

La historia permitió conocer una faceta diferente de la tucumana, alejada de la imagen asociada al lujo y la exposición pública que había rodeado su matrimonio. Ahora, con su regreso a Gran Hermano, esa historia forma parte del recorrido de una participante que consiguió volver a la casa, cambiar su estrategia y llegar nuevamente hasta las últimas instancias del juego.