“Si es ella, se pierde”. Cinco palabras de Germán Alfaro bastaron para minar el mandato de unidad que había dirigido hace un par de semanas el gobernador Osvaldo Jaldo a los referentes de la Capital. La respuesta del tranqueño -con tono calmo, pero severo- dejó a las claras su malestar por la frase del líder del PJS, uno de los aliados estratégicos del frente oficialista en San Miguel de Tucumán. Por eso, el mandatario reivindicó la candidatura de Rossana Chahla con un mensaje de advertencia a “quienes no acaten esta decisión”: “los que estén en este proyecto político o aspiren a formar parte van a tener que acompañarla”, aseveró.
La Casa de Gobierno definió sus principales nombres en la cartelera para 2027, con Jaldo y el vicegobernador Miguel Acevedo en la fórmula, y con Chahla -quien dilató su confirmación un tiempo más- confirmando que irá por un nuevo mandato al frente del Departamento Ejecutivo municipal (DEM). “Jaldo-Acevedo-Chahla” se leía en una lona ubicada detrás de los principales oradores del encuentro con referentes de la Capital, que tuvo lugar en la última semana de agosto, y que sirvió para encolumnar un distrito que contará con al menos una veintena de acoples peronistas, muchos de ellos, con alto poder de despliegue territorial. “Desde el Gobierno de la Provincia la vamos a acompañar a Rossana en todo lo que esté a nuestro alcance, como lo venimos haciendo. Y en lo político, no hay duda que percibo que vamos a salir unidos, vamos a salir juntos”, había dicho Jaldo en aquella ocasión.
Pero el amplio frente que alista el Partido Justicialista mostró por primera vez diferencias. Es que si bien el senador nacional Juan Manzur da señales de que competirá con un armado propio, lo cierto es que el ex gobernador no forma parte hasta el momento del espacio que propone a la fórmula Jaldo-Acevedo. Por eso, el “se pierde” de Alfaro constituyó en los hechos el primer episodio de tensión en las filas oficialistas dentro de este proceso electoral.
“Compañeros” de distintos circuitos -algunos cercanos a Chahla, otros a Acevedo, otros a Jaldo- coincidieron en señalar que el pronóstico de Alfaro, desde su Villa Amalia natal, no tuvo nada de azar, sino que responde a los lógicos posicionamientos que atraviesan los espacios políticos que competirán por el poder en la próxima contienda.
Por ello, las primeras reacciones del chahlismo al ex jefe municipal apuntaron a señalar, en clave de ironía, que probablemente el PJS integre el batallón de acoples peronistas que pugnarán por una banca a la Legislatura o al Concejo Deliberante, apoyando en definitiva tanto a la fórmula como a la intendenta.
En contrapartida, Alfaro insistió con que falta mucho para resolver la cuestión de las candidaturas -tanto la propia como la de su esposa, la senadora Beatriz Ávila, cuyo rol fue clave para la Casa de Gobierno en la relación dialoguista con la Rosada-, pero es un hecho que el PJS alfarista jugará algún papel en los comicios, sobre todo, en la ciudad.
Jaldo, mientras tanto, se mostró “respetuoso” por las declaraciones de Alfaro, pero fue categórico al señalar “bajo ningún punto de vista” coincide con el vaticinio del ex intendente. Así, señaló a Chahla como “la mejor candidata” no sólo del PJ, sino de “todos los espacios políticos”, una frase que apunta a disipar los fantasmas que reavivó el ex jefe municipal. “Todos los que estén en nuestro proyecto la tienen que acompañar”, añadió el gobernador en la rueda de prensa que brindó tras la recorrida que llevó adelante junto a Acevedo por la obra del nuevo Registro Civil. Además, cuando le preguntaron si Alfaro seguía formando parte de su espacio, llamó a “preguntarle a él”. “Yo soy muy clarito: nuestra única candidata es la doctora Chahla”, dijo. Indicó luego que no había hablado con Alfaro luego de sus declaraciones. “Seguramente tendré algún diálogo”, anticipó el gobernador.
Según versiones, este martes hubo una visita de Chahla a la Casa de Gobierno, aunque no hubo fotos ni reportes oficiales sobre el encuentro con el mandatario. Pero al margen de que existiera o no tal contacto, Jaldo salió a respaldar con énfasis a la intendenta, y a la inversa de lo que dijo Alfaro, también a pronosticar un triunfo de la médica en 2027. “El pueblo tucumano va a terminar dándonos la razón”, dijo.