La morosidad en el sector industrial argentino experimentó una fuerte aceleración, producto de un cóctel de tasas de interés elevadas, estancamiento del crédito y caída en la actividad. Según el último relevamiento de la UIA, el deterioro afectó a 4.231 empresas, lo que representa aproximadamente al 12% de las firmas industriales con deuda bancaria.
La UIA pidió a ARCA suspender por 180 días los embargos y ejecuciones fiscales a las PyMEsEl fenómeno muestra una tendencia preocupante. El 80% de estas compañías se encontraba en situación regular antes de 2024.
El quiebre de la cadena de pagos
El volumen de la deuda industrial en situación irregular ya alcanza los $968.000 millones, sobre un total de financiamiento al sector de $25 billones. Aunque la deuda promedio por firma morosa ronda los $228 millones, existe una gran dispersión. El 40% de las empresas en mora debe menos de $1 millón, mientras que un 12,5% enfrenta compromisos que superan los $100 millones.
La fuerte respuesta de la UIA a Luis Caputo tras sus críticas a la industriaLa crisis financiera no se limita a los bancos. Según la Encuesta de Indicadores Industriales de la UIA, el 47% de las industrias registró atrasos en al menos uno de sus principales pagos. Los incumplimientos más frecuentes se dan en impuestos (34%), proveedores (32%) y compromisos financieros (25%). Este escenario, advierte la entidad, genera un círculo vicioso donde el deterioro de las carteras lleva a los bancos a restringir el crédito y elevar su selectividad, dificultando el acceso a fondos especialmente para las PyMEs.
La UIA reclama priorizar proveedores locales en el “Súper RIGI” y advierte por la caída de la actividad industrialEl estancamiento del crédito en pesos frente al refugio en dólares
El informe detectó un cambio drástico en el comportamiento financiero de las empresas. Tras una expansión inicial, el crédito productivo se frenó en seco: entre julio de 2025 y mayo de este año, avanzó apenas un 0,2% real. Sin embargo, el comportamiento varía según la moneda: mientras el crédito en pesos cayó un 14,9% interanual entre las grandes empresas, el financiamiento en moneda extranjera creció un 30,3% en ese mismo segmento.
Este desplazamiento hacia el dólar se explica por el nivel asfixiante de las tasas en moneda local. Los adelantos en cuenta corriente para personas jurídicas promediaron el 75% TNA en octubre de 2025, con picos diarios de hasta el 190%. Según la UIA, el endurecimiento monetario y el aumento de los encajes bancarios fueron los principales responsables de limitar el acceso de las compañías al financiamiento necesario para operar.
La normalización y la reforma tributaria
Ante este panorama, la UIA puso el foco en la debilidad estructural del sistema financiero local, señalando que el crédito al sector privado en Argentina representa solo el 13% del PBI, una cifra ínfima comparada con el 75% de Brasil o el 100% de Chile. Para revertir esta situación, la entidad fabril propuso normalizar los encajes bancarios, generar incentivos para la refinanciación de pasivos y fortalecer los sistemas de garantías públicas y privadas.
Uno de los reclamos más urgentes tiene que ver con el costo extra que imponen los tributos. Según los cálculos de la entidad, “los impuestos incrementan en promedio más de 18% el costo financiero de un crédito productivo”, debido a la acumulación de IVA sobre intereses, Ingresos Brutos, Sellos y tasas municipales. Por ello, la UIA plantea eliminar esta carga tributaria en las refinanciaciones, para evitar que las empresas sigan acumulando gravámenes sobre deudas que ya los contenían originalmente.