La ventaja comparativa de precios que Argentina mantenía respecto a sus vecinos de América Latina volvió a acortarse durante el mes de mayo. Debido a una dinámica de precios locales que marchó más rápido que el deslizamiento del tipo de cambio oficial, el costo de vida nacional medido en dólares registró un incremento del 1%, superando en 0,3 puntos porcentuales el ritmo regional (0,7%). De este modo, la economía argentina acumula un encarecimiento relativo del 4,5% en moneda dura en lo que va de la administración del presidente Javier Milei, según consignó un relevamiento del centro de investigación Fundar.

La inflación de los trabajadores golpeó con más fuerza a los jubilados

La razón técnica detrás de esta aceleración radica en el comportamiento de la inflación en pesos, que en mayo trepó al 2,1%, frente a un ajuste del dólar oficial que se limitó al 1,1%. Al correr los precios domésticos a una velocidad superior a la depreciación de la moneda nacional, esa disparidad se traslada de forma automática a los costos en divisas. El dato marca un giro respecto a abril, mes en el que Argentina había logrado abaratar su estructura de costos en un 0,6% en relación con el promedio latinoamericano.

Los rubros que subieron y los que bajaron en los últimos meses

La presión presupuestaria no golpeó por igual a todos los sectores, sino que se concentró fuertemente en cuatro rubros esenciales e ineludibles para los hogares. La mayor divergencia se constató en vivienda y servicios públicos, que mostraron un salto del 52,7% frente a la región durante el ciclo libertario. A este encarecimiento le siguieron las comunicaciones (28,4%), la educación (13,6%) y el transporte (7,3%). Al tratarse de gastos rígidos vinculados a la vida cotidiana, el ajuste en estas áreas genera un impacto desproporcionado sobre los sectores de menores recursos.

Inflación de julio: las vacaciones de invierno y el dólar empujan los precios, pero la tendencia sigue a la baja

En la vereda opuesta, el país logró abaratarse frente al resto del continente en rubros transables que sufrieron caídas en las ventas o mayor apertura importadora. Se destacan la indumentaria (-37%), el equipamiento del hogar (-24,4%), el esparcimiento (-18%) y los alimentos (-14,7%).

Bajo estas condiciones, el panorama refleja que Argentina resulta más costosa hoy que el promedio regional en gastos como gastronomía, indumentaria, recreación, equipamiento doméstico, comunicaciones y transporte, aunque se sostiene el abaratamiento relativo en salud, alimentos, tabaco y alcohol.