La pasión por el Rally Trasmontaña no entiende de límites. Tampoco de edades, bicicletas ni de nuevas tecnologías. La tradicional competencia en parejas, una de las carreras de mountain bike más prestigiosas de Sudamérica y la más esperada de la temporada, volverá a reunir el domingo a miles de bikers que desafiarán los cerros tucumanos. Serán más de 2.000 los participantes que se lanzarán a recorrer uno de los trazados más exigentes y atractivos del calendario. Y entre ellos habrá un grupo que crece a una velocidad vertiginosa: los que competirán con bicicletas eléctricas.
Darío Gasco y el espíritu competitivo de una leyenda del mountain bikeLa categoría E-Bike es una de las grandes novedades que fue ganando protagonismo en los últimos años. La primera vez que se disputó el Trasmontaña con bicicletas eléctricas fue en 2019 y apenas hubo ocho participantes. Siete años después, el panorama es completamente diferente. Hasta el momento ya hay 120 bikers anotados y las estimaciones indican que la cifra podría acercarse a los 200 corredores. Una evolución que refleja el crecimiento de una modalidad que dejó de ser una curiosidad para transformarse en una realidad cada vez más importante dentro del mountain bike.
Esta vez habrá cinco categorías de E-Bike y dos de ellas pondrán en juego el título de campeón Argentino en parejas. La posibilidad de competir por una corona nacional representa un incentivo adicional para los especialistas y, al mismo tiempo, una señal concreta de la importancia que alcanzó la disciplina. “Esto recién está arrancando en la Argentina y crecerá muchísimo más”, aseguró Juan Ason, de 26 años, quien disputará por segunda vez el Trasmontaña en E-Bike. Su compañero será José Ignacio Gallardo, actual campeón argentino de enduro de E-Bike Pro. Ason, que practica descenso desde hace una década, es subcampeón argentino de esa especialidad de enduro y conoce de cerca la evolución de las bicicletas eléctricas.
Notable crecimiento
Ason no tiene dudas sobre lo que viene. “A nivel mundial, en la especialidad enduro de mountain bike, la cantidad de participantes en bicicletas eléctricas está superando a los participantes en bicicletas comunes”, explicó.
La tecnología también acompañó ese crecimiento. Las primeras bicicletas eléctricas eran más pesadas y tenían menos alternativas en cuanto a marcas y componentes. Ahora el escenario cambió radicalmente. “Actualmente hay muchísimos modelos. Tienen más tecnología que antes en los motores y son cada vez más livianas. Lo que se busca es que el rendimiento sea cada vez superior y que tenga menos peso la bicicleta”, contó Ason.
Juan Manuel Nardolillo ganó en San Pedro y dominó el inicio del Tucumano de mountain bikeNo se trata, además, de una disciplina al alcance de cualquiera desde el punto de vista económico. Una bicicleta eléctrica apta para afrontar una carrera como el Trasmontaña puede costar entre 5.500 y 15.000 dólares. La diferencia de precio está principalmente relacionada con el equipamiento, aunque una bicicleta más cara no necesariamente significa que sea mejor para todos los corredores. La gran variedad de marcas y alternativas, justamente, es otra de las razones que favorece la expansión de la especialidad.
Para Ason, la E-Bike tiene además un atractivo particular: permite disfrutar de una carrera como el Trasmontaña desde otra perspectiva. “El esfuerzo físico lo ponés vos, de acuerdo con tus condiciones. Tenés que tener buen manejo. Te demanda mucho más técnica que una bicicleta muscular”, comentó. Y agregó una reflexión que explica por qué la modalidad también funciona como puerta de entrada para nuevos participantes: “Si no hubiesen estado las bicicletas eléctricas, es probable que yo no hubiese corrido nunca el Trasmontaña y me hubiese perdido una carrera que, además de ser de las más importantes de la Argentina, es hermosa para correrla y disfrutarla”.
El primer desafío
Lourdes de la Orden sabe perfectamente lo que significa el Trasmontaña. A los 39 años, correrá por decimotercera vez la competencia. Comenzó en el descenso a los 17 años y ganó las dos últimas ediciones en Damas Mayores A del Rally: en 2024 junto a Leila Luque y el año pasado con Cecilia Curia. Esta vez afrontará un desafío completamente diferente. Será su debut en E-Bike y, como no existe categoría Mixto ni Damas, competirá contra los hombres. Su compañero será Fabricio Cabello. “Estamos a full. Los últimos días son más de descanso. Bajamos las cargas de entrenamiento”, dijo Lourdes, que llega con una preparación particular después de sufrir una fractura en la tibia izquierda tras ser chocada por un automóvil mientras realizaba la pretemporada en Brasil.
La bicicleta eléctrica, en ese sentido, le permite afrontar el desafío de una manera diferente. “Te da la posibilidad de llegar al 70 o al 80 por ciento en lo físico. En las otras categorías, si querés ganar, hay que estar al 100 por ciento”, explicó.
Ortiz y Luque brillaron en el regreso del mountain bike a La Quebrada de LulesPero eso no significa que la carrera sea sencilla. Todo lo contrario. En las dos categorías que definirán el Campeonato Argentino no estará permitido cambiar la batería ni utilizar un extender, una batería adicional que se coloca en el portacaramañola. Esa limitación obliga a administrar cuidadosamente el rendimiento eléctrico durante todo el recorrido. “Tenés que regular el esfuerzo con la parte eléctrica de la bici”, indicó Lourdes.
La diferencia de velocidad también será notoria. “Vas al doble de la velocidad que en una bicicleta común”, afirmó. El año pasado completó el recorrido en aproximadamente 3 horas y 15 minutos; ahora, con la E-Bike, se plantea un objetivo ambicioso: 1 hora y 45 minutos.
Cada vez más aceptada
La experiencia de Javier Santiago, de 47 años, también permite entender cómo cambió la percepción sobre estas bicicletas. Esta vez correrá junto a Sebastián Gómez Lasalle, de 35 años. Su debut en E-Bike del Rally fue en 2021, cuando terminó cuarto junto al cordobés Franco Riva. “Primero los bikers del cross country se resistían a las bicicletas eléctricas. Decían que no tenían que esforzarse tanto. Por eso los primeros que comenzaron a correr fueron los enduristas de moto y los descensistas de bicicleta. Con el correr de los años, muchos bikers de cross country se sumaron”, recordó Santiago.
El ex campeón tucumano de cross country, ganador en dos oportunidades de su categoría del Trasmontaña y varias veces campeón argentino de descenso, conoce perfectamente las exigencias de la montaña. También compitió a nivel internacional en descenso y enduro, por lo que su mirada sobre las E-Bike tiene el respaldo de una extensa trayectoria. “Es muy desafiante por muchas razones y, entre ellas, porque va a una velocidad muy elevada. Son bicicletas asistidas. No anda por sí sola. Cuando uno pedalea, duplica o triplica tu fuerza”, explicó.
Para Santiago, la principal virtud de la E-Bike es que amplía las fronteras del Trasmontaña. “Es muy divertido correr en este tipo de bicis. Le da una opción al que no está tan preparado físicamente para afrontar un desafío como el Trasmontaña. Es una bicicleta muy inclusiva”, sostuvo. Lourdes coincidió:“Es una disciplina que seguirá creciendo. Le da la posibilidad a nuevos corredores que en la bici común no se animan a las exigencias del Trasmontaña”.
La experiencia de recorrer el circuito también adquiere otra dimensión. Lourdes contó bque pudo completar el trazado en bicicleta eléctrica durante varios días de entrenamiento. “En la bicicleta común eso no se puede hacer. Se disfruta muchísimo”, expresó.
Y Santiago aporta otro secreto de estas máquinas: “Hay que saber que cuanto más pedaleo en una bici eléctrica, menos se consume la batería”. Esa particularidad obliga a conocer la bicicleta, interpretar el terreno y administrar cada esfuerzo.
El domingo, cuando miles de bikers vuelvan a internarse en los cerros tucumanos, el Trasmontaña volverá a demostrar por qué despierta una pasión difícil de explicar. Algunos pedalearán con la fuerza de sus piernas; otros tendrán una asistencia eléctrica que les permitirá desafiar las pendientes de otra manera. Pero todos compartirán el mismo recorrido, la misma montaña y, sobre todo, la misma sensación de formar parte de una carrera que sigue creciendo sin perder su esencia.
En 2019 fueron apenas ocho los que se animaron a encender los motores. Ahora pueden ser casi 200. El Trasmontaña, fiel a su historia, también encontró la manera de seguir pedaleando hacia el futuro.