Lola Mora (1866-1936) brilló en el mundo de la escultura de fines del Siglo XIX y comienzos del XX, pero a partir de mediados de los años 20 dejó su arte, al haber perdido el favor político. Ya había hecho monumentos espectaculares, como las estatuas de la Libertad y de Alberdi y los bajorrelieves de la Casa Histórica en Tucumán; la fuente de las Nereidas en la Costanera Sur en CABA y las imágenes de la Libertad, la Justicia, el Comercio, el Progreso y la Paz, y los Leones, que ahora se encuentran en Centro Lola Mora en Jujuy. 

La artista se dedicó entonces a la búsqueda de petróleo y a la minería y así lo cuenta Ricardo Alonso en la revista “La Mujer en la geología”, que en 2021 publicó la Asociación Geológica Argentina. Allí se relata que en 1927 ella se encontró en el Hotel Plaza de Salta con el literato Rafael A. Arrieta, a quien le contó de su búsqueda de “esquistos bituminosos” en las montañas salteñas y le mostró un folleto que había publicado con sus hallazgos. 

Sus investigaciones quedaron truncas cuando se quedó sin dinero. La revista de geología publicó la lustración de la artista realizada por Gerardo Romano y también la foto de la estatua de Lola Mora en San Salvador de Jujuy.