Un equipo interdisciplinario de profesionales de la Maternidad de Tucumán fue reconocido por haber realizado una cirugía inédita a una bebé prematura extrema de apenas 530 gramos, nacida a las 26 semanas de gestación con atresia de esófago, una malformación congénita incompatible con la vida si no recibe tratamiento oportuno.
El ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz, encabezó una conferencia de prensa para informar sobre el exitoso procedimiento y destacó que representa un hito para la salud pública provincial. Además, sostuvo que fue posible gracias al fortalecimiento del sistema sanitario y al acompañamiento permanente del gobernador Osvaldo Jaldo.
Durante su exposición, el funcionario reconoció el trabajo diario de los equipos médicos de la institución y remarcó que este tipo de logros son posibles por las políticas sanitarias implementadas para fortalecer el sistema de salud, especialmente en un contexto económico y social complejo a nivel nacional. También puso en valor la capacidad profesional y humana de los trabajadores de la salud de Tucumán.
Una intervención de alta complejidad
Medina Ruiz explicó que la intervención se realizó hace aproximadamente diez días sobre una bebé nacida con atresia de esófago, una patología que impide el paso de alimentos desde la boca hasta el estómago.
"Hace aproximadamente 10 días se realizó una intervención inédita en una bebé de 26 semanas que pesaba solamente 530 gramos. Nació con una atresia de esófago, que es cuando el conducto que va desde la boca hasta el estómago está cerrado, una condición incompatible con la vida porque no permite alimentarse", señaló.
El ministro indicó que la cirugía fue realizada íntegramente en el Instituto de Maternidad por profesionales tucumanos, utilizando la tecnología disponible y, sobre todo, el recurso humano especializado con el que cuenta el sistema sanitario provincial.
Como parte del procedimiento, se practicó una gastrostomía, mediante la colocación de un tubo que conecta el estómago con el exterior para posibilitar la alimentación de la paciente.
Actualmente, la bebé continúa internada en Neonatología, permanece intubada debido a su prematurez extrema y evoluciona favorablemente mientras continúa luchando por su vida.
Un procedimiento inédito
El titular de la cartera sanitaria destacó que la complejidad del caso radica tanto en la condición clínica de la paciente como en su reducido peso.
"Lo inédito de la intervención es que se trata de una bebé prematura extrema con 530 gramos. Imaginen operar una niñita de ese tamaño, que está dormida, anestesiada, intubada en Neonatología porque no se la puede trasladar al quirófano, y realizar una intervención colocando catéteres diminutos", explicó.
Añadió que la capacidad técnica y profesional del Instituto de Maternidad permitió concretar la cirugía con resultados alentadores.
"La bebé y su mamá están bien, evolucionando favorablemente. Ya pasaron más de diez días, que son los momentos más críticos, y ahora seguimos atentos a las complicaciones propias de la prematurez extrema. La paciente recibe el oxígeno que necesita, la temperatura adecuada, puede alimentarse y cuenta con el acompañamiento permanente de su madre y su familia", sostuvo.
Cómo fue el diagnóstico
La coordinadora de la Terapia Intensiva Neonatal del Instituto de Maternidad, Sandra Navarrete, explicó que la madre de la bebé, de 40 años, comenzó el trabajo de parto en el contexto de una hipertensión crónica.
Tras el nacimiento, la recién nacida debió ser intubada en la sala de partos. Durante la evaluación inicial, los profesionales advirtieron que la sonda orogástrica no lograba llegar al estómago, lo que motivó una evaluación más exhaustiva en la Terapia Intensiva Neonatal.
Luego se convocó al equipo de Cirugía Neonatal para definir la conducta terapéutica.
Navarrete explicó que se realizaron estudios con contraste que permitieron confirmar el diagnóstico y detectar una comunicación entre el tubo digestivo y el pulmón.
"Constatamos que no había paso hacia el estómago y que, además, había una importante distribución de aire a nivel intestinal, lo que indicaba una comunicación entre el tubo digestivo y el pulmón", detalló.
A partir de ese diagnóstico, los especialistas realizaron la cirugía para cerrar esa comunicación y efectuar la gastrostomía, lo que permitió iniciar la alimentación enteral en pequeñas cantidades.
Mientras tanto, la paciente continúa recibiendo nutrición parenteral para garantizar el aporte de nutrientes y permanece bajo estricto seguimiento del equipo de Neonatología debido a las complicaciones propias de la prematurez extrema.
El equipo que hizo posible la intervención
Durante el procedimiento participaron las neonatólogas doctora Álvarez y doctora Cecilia Juárez, jefa del Servicio de Neonatología, quienes estaban de guardia ese día.
El equipo quirúrgico estuvo integrado por los doctores Sergio Navarro y Omar Baldo, mientras que la anestesia fue responsabilidad de la doctora Claudia Medina.
La coordinación entre los servicios de Neonatología, Cirugía Neonatal y Anestesiología permitió llevar adelante este procedimiento de alta complejidad.
De la conferencia de prensa también participaron la subsecretaria de Salud, doctora Cristina Majul; la subdirectora médica del Instituto de Maternidad, doctora Gloria Ferreyra; el jefe del Servicio de Medicina Fetal, doctor Juan Sebastián Pappalardo; el jefe del Servicio de Ecografía de la Maternidad, doctor Guillermo Wilson Ravenau; la jefa del Servicio de Neonatología, doctora Cecilia Juárez; la coordinadora de la Terapia Intensiva Neonatal, doctora Sandra Navarrete; y los integrantes del equipo de Cirugía Neonatal, doctores Ricardo Soria, Sergio Navarro y Omar Baldo.