La ola de frío continúa afectando a gran parte de Argentina y obliga a muchas familias a recurrir durante más horas a estufas, calefactores y otros sistemas para mantener una temperatura confortable dentro del hogar. Sin embargo, los especialistas advierten que calefaccionar mejor no siempre significa consumir más energía.

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Con mínimas bajo cero en distintas provincias y alertas por frío extremo, mejorar el aislamiento de la vivienda y adoptar algunos hábitos simples puede ayudar a conservar el calor y reducir el consumo de gas o electricidad.

Cinco recomendaciones para conservar el calor en casa

1. Aprovechar la luz solar durante el día

La radiación solar es una fuente natural y gratuita de calor. Por eso, durante las horas de mayor insolación conviene mantener abiertas las cortinas y persianas para permitir que el sol caliente los ambientes. Cuando comienza a caer la tarde, lo recomendable es volver a cerrarlas para evitar que el calor acumulado se escape.

2. Sellar puertas y ventanas

Las filtraciones de aire son una de las principales causas de pérdida de temperatura en una vivienda. Las puertas, ventanas y otras aberturas concentran una parte importante de las fugas de calor. Para minimizar este problema, se pueden colocar burletes adhesivos, barridos inferiores en las puertas o selladores de silicona en grietas y uniones deterioradas. Son soluciones económicas que ayudan a impedir el ingreso de aire frío.

3. Elegir cortinas gruesas

Las cortinas confeccionadas con telas pesadas, materiales térmicos, lana o terciopelo funcionan como una barrera adicional frente a las bajas temperaturas. Para que resulten efectivas, es importante que cubran completamente las ventanas y permanezcan cerradas durante la noche.

4. Incorporar alfombras y otros textiles

Además de aportar confort, alfombras, mantas, almohadones y tapizados ayudan a conservar el calor dentro de los ambientes al retener aire caliente y mejorar la sensación térmica. Este recurso, utilizado desde hace siglos en regiones de clima frío, sigue siendo una alternativa sencilla para aumentar el confort sin incrementar el consumo energético.

5. Utilizar sistemas de calefacción eficientes

No todos los equipos consumen la misma cantidad de energía. Antes de comprar un calefactor o un aire acondicionado, los especialistas recomiendan revisar la etiqueta de eficiencia energética.

Los equipos con tecnología inverter, los radiadores eléctricos con termostato y algunos paneles calefactores modernos suelen ofrecer un mejor rendimiento que otros sistemas tradicionales. También aconsejan evitar calefaccionar ambientes que no están siendo utilizados y mantener temperaturas moderadas dentro del hogar para optimizar el consumo.

Por qué el aislamiento es clave para ahorrar energía

Los expertos coinciden en que una vivienda con buen aislamiento conserva durante más tiempo el calor generado por la calefacción, lo que permite reducir el tiempo de uso de los equipos.

Por eso, pequeñas mejoras como sellar filtraciones, aprovechar el sol y reforzar el aislamiento con cortinas y textiles pueden marcar una diferencia tanto en el confort diario como en el gasto mensual de gas y electricidad durante el invierno.