Mientras la Selección Argentina se enfoca en su compromiso de esta tarde ante Austria, el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni sigue de cerca la definición del Grupo H, zona que puede marcar el rumbo del equipo en los 16avos de final del Mundial 2026.

El panorama comenzó a aclararse tras la goleada de España por 4-0 frente a Arabia Saudita y el empate 2-2 entre Uruguay y Cabo Verde. Con esos resultados, la tabla quedó abierta y con múltiples escenarios de cara a la última fecha: España lidera con 4 puntos, Uruguay y Cabo Verde suman 2, mientras que Arabia Saudita cierra con 1 pero aún mantiene chances matemáticas de avanzar.

La importancia de esta definición radica en que, si Argentina termina como líder del Grupo J, su rival en la próxima instancia saldrá del segundo puesto de esta zona. Hoy, ese lugar está completamente en disputa y podría derivar en un cruce de alto voltaje.

Uno de los escenarios más llamativos se daría si Uruguay derrota a España y Cabo Verde no logra vencer a Arabia Saudita. En ese caso, la “Roja” podría caer al segundo lugar y convertirse en el rival de Argentina en un duelo prematuro entre dos de los principales candidatos al título.

También existe la posibilidad de que Uruguay y Cabo Verde ganen sus partidos. Allí, la definición dependería de los criterios de desempate, como la diferencia de gol, los tantos a favor e incluso el fair play, lo que agrega un componente de incertidumbre a la resolución del grupo.

Otro escenario contempla que Cabo Verde supere a Arabia Saudita por una diferencia ajustada mientras Uruguay empate con España. Esa combinación podría ubicar al seleccionado africano en el segundo puesto, perfilándolo como rival de la Albiceleste.

Incluso Arabia Saudita mantiene una puerta abierta: si logra vencer a Cabo Verde y Uruguay no supera a España, podría meterse en zona de clasificación y alterar por completo el mapa del grupo.

El nuevo formato del Mundial, con 48 selecciones y la incorporación de los 16avos de final, cambió la lógica de la competencia. Terminar primero ya no garantiza un cruce accesible y puede exponer a las potencias a enfrentamientos exigentes desde etapas tempranas.

Por eso, más allá de que el foco inmediato está puesto en Austria y en asegurar el pasaje a la siguiente ronda, en el entorno argentino ya analizan cada posible combinación. El camino en la Copa empieza a definirse antes de tiempo.

Por ahora, el Grupo H arde: España manda, Uruguay está obligado, Cabo Verde sueña y Arabia Saudita aún respira. Y Argentina, expectante, toma nota.