La actriz estadounidense Daveigh Chase, reconocida por interpretar con su voz a Lilo en la película animada Lilo y Stitch y por dar vida a Samara Morgan en La Llamada, murió a los 35 años. La noticia fue confirmada por su pareja, Roy Hernández, quien indicó que el fallecimiento se produjo tras sufrir complicaciones derivadas de una meningitis y una severa infección en la sangre.
Revés para los creadores de Stranger Thing: Netflix dio de baja a uno de sus proyectosEl deceso de la artista generó una profunda conmoción entre los seguidores de ambas producciones, que marcaron a una generación durante los primeros años del siglo XXI y consolidaron a Chase como una de las figuras infantiles más recordadas de Hollywood.
Qué se sabe sobre la muerte de Daveigh Chase
Según informó Roy Hernández al sitio TMZ, la actriz había sido diagnosticada recientemente con meningitis y varias infecciones graves en la sangre. Días antes de su fallecimiento, incluso había impulsado una campaña para reunir fondos destinados a cubrir los gastos de su tratamiento médico.
De acuerdo con su relato, el estado de salud de Chase empeoró rápidamente. La infección derivó en un cuadro de sepsis que provocó una falla generalizada de su organismo. En los últimos días, los médicos ya habían advertido que la situación era crítica.
Además, trascendió que la actriz había permanecido internada desde comienzos de mes por un cuadro de desnutrición, al que posteriormente se sumaron las complicaciones infecciosas que terminaron agravando su estado.
Una carrera que dejó personajes inolvidables
Aunque gran parte de su trayectoria se desarrolló durante la infancia y la adolescencia, Daveigh Chase logró convertirse en un rostro inolvidable para el público.
Uno de sus trabajos más recordados fue el de Samara Morgan en La Llamada, personaje que se transformó en un ícono del cine de terror. Su interpretación le valió el premio a Mejor Villana en los MTV Movie Awards de 2003, imponiéndose a reconocidos actores de la industria.
La escena en la que Samara emerge del televisor continúa siendo una de las imágenes más emblemáticas del género y permanece vigente en la cultura popular.
Fuera de los estudios de filmación, distintas personas cercanas a la actriz señalaron que atravesó dificultades personales a lo largo de los años. Entre ellas mencionaron episodios de acoso escolar, conflictos familiares y problemas para alcanzar estabilidad emocional y económica mientras residía en Los Ángeles.
Su muerte despertó una ola de mensajes de despedida en redes sociales, donde fanáticos recordaron tanto su trabajo como la huella que dejó en dos de las producciones más populares de comienzos de este siglo.