Los astros no estaban solo en la cancha, sino que también cruzaron el firmamento durante el partido de la Selección Argentina contra Argelia en el estadio de Kansas City. Un destello estelar coincidió con los gritos eufóricos que se generaban entre los goles del cuadro nacional. El fenómeno astronómico capturó la atención de miles de asistentes por un brillo excepcional de tonos azulados y blancos que permaneció encendido por varios segundos.

LA GACETA en Kansas City: así se vivió la previa del debut de la Selección

Mientras la tarde se convertía en noche en Kansas City y la Selección avanzaba en el partido que comenzó a las 20 horas, un destello encendió el cielo de Missouri. Los videos en redes sociales afirmaron que se trató de un meteorito que iluminó la bóveda celeste de la región central de Estados Unidos. Aunque no se publicaron reportes oficiales, las imágenes muestran un claro bólido azul y blanco que atravesó las alturas en la noche de ayer.

Coincidencia cósmica en el debut de la Selección

La particularidad que llamó la atención de los espectadores fueron los colores del bólido, que coincidían con los tonos de la bandera argentina. El hecho ocurrió en el debut de la Selección Argentina contra Argelia, miembros del grupo J en la Copa Mundial de la FIFA 2026, donde la división nacional salió triunfante con un triplete de Lionel Messi.

En los videos pueden escucharse los gritos de asombro de los asistentes del Kansas City Stadium, donde el brillo obligó a voltear las cabezas. Las autoridades no definieron si se trató de un meteorito o un cometa. En el caso del primero, se trata de objetos espaciales de un tamaño que varía entre granos de polvo hasta varios kilómetros, que se adentran en un planeta ajeno al lugar en que se formaron y alcanzan su superficie tras sobrevivir a su paso por la atmósfera.  

El misterio de los visitantes interplanetarios

Los cometas son objetos que también orbitan alrededor del Sol, con la salvedad, a diferencia de asteroides y meteoritos, de que están formados por hielo y polvo. Al contacto con radiación solar y la atmósfera de un planeta, estos cuerpos celestes comienzan a evaporarse y desintegrarse, dando lugar a las brillantes colas de las que hacen gala.

Aunque ver una roca espacial en el cielo resulta algo tremendamente excepcional, los científicos calculan que cada año caen a la Tierra una media de 17.000 meteoritos. La mayoría no son visibles debido a su pequeño tamaño; sin embargo, se calcula que unas 40.000 toneladas de material extraterrestre se añaden a la Tierra cada año por acción de la gravedad, eso sí, la mayoría en forma de partículas de polvo, según explicaron desde National Geographic.