Para hacer frente a los días de frío, los caloventores, estufas y radiadores se transforman en herramientas indispensables en el hogar. Sin embargo, este confort suele verse reflejado de forma directa en la boleta del consumo eléctrico, donde es habitual notar incrementos significativos. El uso intensivo de energía durante las jornadas de bajas temperaturas eleva los costos mensuales, lo que obliga a buscar un equilibrio entre el bienestar térmico y el cuidado del presupuesto familiar.

El ejercicio que más recomiendan los expertos para tener energía después de los 50

Con el objetivo de resguardar la economía de la casa, existen alternativas eficientes que permiten mantener los ambientes cálidos sin generar gastos excesivos. Para quienes deciden adquirir un electrodoméstico de calefacción, resulta clave evaluar una serie de características técnicas antes de realizar la compra. Tomar una decisión informada sobre la potencia y el consumo del aparato garantiza un rendimiento óptimo y evita sorpresas desagradables en los pagos futuros.

Ahorrar en electrodomésticos de calefacción

Un artículo publicado por Leroy Merlin, la tienda de decoración y construcción, destaca que el primer factor a tener en cuenta al momento de buscar calefacción económica es el rendimiento de cada aparato o sistema. En la inversión inicial, los equipos más económicos son los emisores o acumuladores eléctricos. Para una inversión inicial superior, la aerotermia es una buena alternativa. Los electrodomésticos que más ayudan a ahorrar suelen ser los que tienen un mayor costo.

Los aires acondicionados frío/calor son los más eficientes. La tecnología Inverter regula la velocidad del compresor, evitando los picos de arranque y manteniendo la temperatura interior estable. Se recomienda mantener el termostato a 20 °C o 21 °C. Se estima que por cada grado más que se calienta un ambiente, el consumo de energía aumenta en un 7% aproximadamente.

El Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), por otra parte, invita a repasar cuántos kilovatios consume cada electrodoméstico por hora. Los más eficientes combaten el frío utilizando los kWh necesarios, reduciendo el impacto en el monto de la factura del servicio eléctrico. El organismo, en este sentido, destaca que los equipos de aire acondicionado consumen menos que caloventores, estufas, radiadores e incluso vitroconvectores.

Etiqueta de eficiencia energética

A la hora de comprar la opción más conveniente para el tipo de ambiente que desean calefaccionar, los interesados también harán bien en comparar las etiquetas de eficiencia energética de cada prototipo analizado. Si el presupuesto se los permite, harán bien en elegir aquellos identificados con la letra A.

En este punto, vale recordar que el adhesivo en cuestión presenta una barra de colores con formato de escalera y con letras asignadas por orden alfabético. Cada escalón representa un nivel de eficiencia energética: el rendimiento más alto está representado por el color verde y la letra A (o A+, A++ y A+++ en algunos electrodomésticos) y aquel menos eficiente, por el color rojo y la letra G.