“Es caro, pero con el aval de las Naciones Unidas (ONU) se puede acceder a créditos internacionales a largo plazo. Así se pudieron hacer grandes obras en muchas ciudades o países que no tenían los fondos para estos trabajos”, explicó el ingeniero José Russo, quien apoya y promueve el proyecto del Plan Maestro de Transporte Elevado Metropolitano (TEM), uno de cuyos autores es el arquitecto y urbanista Pablo Della Torre, elaborado cuando era secretario de Obras Públicas del municipio de Tafí Viejo, hoy subsecretario de Planeamiento Urbano.
Este plan se detuvo en 2019, a causa de la pandemia, ya que la Universidad de San Martín no pudo realizar el estudio de fondo y tampoco pudieron venir los expertos chinos que iban a concretar las obras y a proveer los ómnibus.
Ahora fue reformulado por Della Torre: se amplió la traza, se cambiaron trenes por colectivos con monorriel, entre otras modificaciones. Russo es miembro del Consejo Económico y Social de la Capital, en representación del Consejo Profesional de Ingeniería de Tucumán (Copit), y planteó la idea en ese cuerpo, sin demasiado éxito. “Es muy romántico me dijeron, pero yo creo en que hay que pensar en grande para que al menos hagamos algo mediano”, comentó Russo.
Ahora el experto, quien trabajó en numerosas obras de envergadura en distintos rubros de la ingeniería, presentó detalladamente el plan de Della Torre en el Copit, el viernes 12 de junio (Ver: “Reflotan el proyecto del transporte elevado suspendido por la pandemia”, 12/06).
Luego conversó con LA GACETA sobre el clásico ejemplo de la Torre Eiffel, que fue construida por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889. Cuando se presentó la idea en Francia la tildaron de delirante, innecesaria y un desperdicio de dinero. Hoy es el ícono indiscutido de París a nivel mundial y genera millones de euros diarios, derivados principalmente del turismo de esparcimiento, académico o profesional.
Subtes y Panamá
“En Tucumán no se pueden hacer subtes (o serían mucho más costosos que en otras ciudades) por las napas freáticas. Entonces debemos pensar en soluciones aéreas para las próximas décadas, antes de que el tránsito colapse”, advirtió Russo.
Citó el ejemplo de la ciudad de Panamá, a la que viajó varias veces, que comenzó hace unos años a apostar por los trenes elevados, empujados por resolver el tránsito desquiciado de esa urbe. “Hoy tienen tres líneas, pero siguen ampliando. Por ejemplo, un trayecto de 30 kilómteros, que antes llevaba tres horas en auto, hoy lo hacés en menos de media hora en tren y por menos de un dólar”, relató.
Reflotan la idea del transporte elevado para el Gran Tucumán: ¿qué dice el proyecto?Contó que estas iniciativas se replican en distintas ciudades de Sudamérica, como en Brasil o Colombia, y donde Medellín es quizás el ejemplo que más se estudia, con combinaciones de metros elevados y teleféricos. También dijo que es un modelo que se extiende por todo el mundo, muchos de los cuales tuvo la posibilidad de conocer personalmente.
El área metropolitana de Medellín incluye a nueve municipios, con casi el doble de población que el Gran Tucumán, pero los colombianos soportaron crisis económicas, sociales y políticas mucho más profundas que los tucumanos. Igual pudieron transformar esa ciudad.
Financiamiento
Russo mantiene contacto permanente con Julio Huerta, un ingeniero tucumano radicado en EE.UU. hace 40 años, que es asesor de la Oficina de las Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (Unops), la que analiza planes de obras, “y en menos de dos meses te dan el aval para una idea, si está todo bien, incluso en transparencia, y con ese aval te aseguran el financiamiento internacional”, explicó.
Russo recordó que en Panamá el ex presidente Martín Torrijos terminó procesado por corrupción en la construcción de trenes elevados, a cargo de la polémica empresa Odebrecht (hoy Novonor) en sociedad con la española FCC Construcción. “Unops estudia mucho el tema de la transparencia antes de avalar una obra, aunque tampoco impide que en todos lados haya corrupción”, opinó el ingeniero.
Noguera presentó el proyecto de tren elevado en la Facultad de ArquitecturaEn su charla en el Copit, el experto no sólo explicará detalladamente el proyecto de Della Torre, sino que contará también cómo se arman las carpetas, cuáles son los trámites y cómo se gestiona el financiamiento internacional.
El costo del proyecto de Della Torre se estima en US$3 millones por kilómetro, completo, llave en mano y con vehículos incluidos. Son 65 kilómetros en total entre las tres líneas. 55 kilómetros son elevados (U$S 165.000 millones), más 5 kilómetros de teleférico en El Corte, a un valor inferior por kilómetro que los trenes, más 10 kilómetros de metrobuses en las avenidas Aconquija/Mate de Luna, a un precio mucho más bajo por kilómetro. Para comparar, el precio de una autopista simple en Argentina, al ras del suelo, varía entre U$S 2 millones y U$S 4,5 millones por kilómetro, dependiendo del terreno y la complejidad del trazado.
Hacer una autopista a Las Termas, proyecto que en realidad no existe en los papeles, son sólo anuncios, costaría más del doble que el TEM, que proyecta al Gran Tucumán para 50 años.