El escándalo patrimonial que rodea a Manuel Adorni paralizó la agenda política del Poder Ejecutivo. En una semana marcada por feriados y viajes oficiales, Javier Milei decidió no convocar a reuniones de gabinete ni de mesa política, en un escenario de máxima tensión por el pedido de interpelación al Jefe de Gabinete en el Senado.

Pese a las revelaciones de Adorni en una reciente entrevista -donde admitió ahorros no declarados por medio millón de dólares-, el Presidente y su hermana Karina Milei decidieron sostenerlo en el cargo. 

Sin embargo, este respaldo no es unánime. En la última mesa política, Patricia Bullrich fue tajante al advertirle a Adorni que su permanencia está "destruyendo el capital simbólico del Gobierno". La ministra de Seguridad incluso sugirió, sin éxito, que el funcionario pida licencia.

Escaso auxilio parlamentario

Mientras el oficialismo "contiene la respiración" ante la posible interpelación en comisión de este miércoles, las gestiones para evitar el avance opositor son prácticamente nulas. 

Con Martín Menem en Israel y Diego Santilli enfocado en la reforma electoral con los gobernadores, nadie parece estar operando activamente para proteger al Jefe de Gabinete de una eventual moción de censura en la Cámara de Diputados.

Agenda internacional en medio de la crisis

En este escenario, Javier Milei mantiene una nutrida agenda de viajes al exterior. El mandatario partirá hacia España el próximo miércoles 24, seguido por la cumbre del Mercosur en Paraguay y una visita a Estados Unidos el 4 de julio. 

Su partida coincidiría con el momento crítico en el que el Congreso podría definir el futuro de su ministro coordinador.