El fiscal federal Gerardo Pollicita dio un paso clave en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La fiscalía ordenó un peritaje técnico sobre la cotización del Bitcoin desde 2013 hasta la fecha, con el objetivo de validar la explicación del funcionario sobre el origen de sus ahorros.
La medida surgió tras las declaraciones públicas de Adorni, quien justificó un incremento patrimonial superior a los 500.000 dólares al alegar una inversión inicial de U$S 200.000 en criptomonedas realizada entre 2013 y 2018 (con fuerte énfasis en 2014).
Según el funcionario, esta apuesta le reportó una ganancia de U$S 300.000 que mantuvo fuera del sistema hasta su reciente declaración jurada.
Las medidas de prueba solicitadas:
1- Peritaje de la DAFI: la Dirección de Asistencia Fiscal en Investigaciones deberá determinar si la evolución del Bitcoin hace verosímil la ganancia declarada por Adorni.
2- Rastreo de "fuentes abiertas": se recopilarán todas las declaraciones, tuits y videos del funcionario previos a su llegada al Gobierno para cotejar su discurso histórico sobre las criptomonedas.
3- Extensión temporal: la investigación ya no se limita a su gestión pública, sino que se retrotrae a 2012 e incluye a su esposa, Bettina Angeletti, con pedidos de informes a Anses y ARCA (ex AFIP).
En su última presentación patrimonial, Adorni informó bienes por casi $945 millones, incluyendo una casa en el country Indio Cuá y un departamento en Caballito, ambos incorporados tras su llegada a la función pública.
El fiscal buscará ahora determinar si los números de la "suerte cripto" cierran o si existen inconsistencias que deriven en una citación a indagatoria.