No será la primera vez que un campo de la zona rural de Catamarca haya sido elegido por grandes organizaciones criminales para descargar cocaína transportada por vía aérea. El antecedente más importante se registró hace más de 30 años y no sólo fue relevante por los más de 1.000 kilos de droga secuestrados, sino también por las personas que participaron del procedimiento.
El 7 de marzo de 1995, en una finca de la localidad de Recreo, una avioneta aterrizó con un cargamento de 1.030 kilos de cocaína. La carga había sido enviada por integrantes del Cártel de Cali, una de las organizaciones narcocriminales más poderosas de la época. Según la investigación, el estupefaciente sería acopiado en ese lugar para luego ser trasladado a una zona portuaria desde donde sería enviado al exterior.
El operativo fue realizado por efectivos de la Policía Bonaerense, aunque detrás de la investigación también se encontraban la DEA y la SIDE. Los investigadores llegaron hasta el campo y secuestraron la droga, que llevaba impreso el logo de Harley-Davidson, sello utilizado por la organización colombiana para identificar la mercancía.
Las imágenes del procedimiento recorrieron el país. En ellas se observaba a varios agentes posando con ametralladoras colgadas al cuello. Uno de esos hombres era Antonio “Jaime” Stiuso, el histórico espía argentino que años más tarde cobraría notoriedad pública por haber sido mencionado en la investigación de la muerte del fiscal Alberto Nisman.
El secuestro de 470 kilos de cocaína: tres detalles de una causa que dará que hablarEl operativo, conocido como “Café Blanco”, terminó con la condena de más de diez personas, la mayoría de nacionalidad colombiana, que dirigían la maniobra desde la provincia de Córdoba. Durante la presidencia de Carlos Menem, el procedimiento fue presentado como uno de los mayores golpes al narcotráfico en la Argentina. Sin embargo, con el paso de los años surgieron dudas acerca de si esa era la totalidad de la droga transportada y qué ocurrió con una importante suma de dinero que nunca apareció.
Antecedentes
Hubo otros episodios que podría considerarse un antecedente de vuelos narco en esa región. En aquella oportunidad, avionetas arrojaron grandes cantidades de marihuana en campos tucumanos que luego eran trasladadas hacia Catamarca. Detrás de esas operaciones estuvo el denominado Clan Paradi, cuyos integrantes actualmente cumplen condenas por la investigación que realizó el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz.
El primer hallazgo se produjo en una finca de Monteagudo. Allí, personal de Gendarmería Nacional encontró 277 kilos de cannabis enterrados que habían sido arrojados desde el aire días antes. Meses después, vecinos de Taco Ralo denunciaron que una avioneta había lanzado varios bultos en una zona rural. Al inspeccionar el lugar, los investigadores descubrieron otros 273 kilos de marihuana.
Esa causa no prosperó porque la Justicia Federal determinó que la sustancia carecía de THC, el principal componente psicoactivo del cannabis. Los investigadores sospecharon entonces que la carga había sido reemplazada por droga vieja o degradada.
Por esas similitudes, los investigadores analizan si el reciente secuestro de 470 kilos de cocaína responde a una logística aérea comparable a la utilizada en aquellos casos.