El Gobierno festeja. Tras conocerse el informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la inflación de mayo registró una desaceleración, tal como lo preveía la Casa Rosada, en un escenario en el que la gestión del presidente Javier Milei necesita dar señales a la microeconomía de que el “efecto derrame” está más cerca de lo que percibe la sociedad. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró el mes pasado una variación del 2,1%, dos décimas por debajo de lo que el Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) del Banco Central pronosticó para el quinto mes del año. Además, esa tasa nacional estuvo por levemente por debajo de la difundida por la Dirección de Estadística de la Provincia. El organismo calculó que la inflación tucumana fue del 2,2%. Con ese guarismo, el IPC registró un alza del 15,2% en los primeros cinco meses de este 2026. Tanto el Indec como la Dirección de Estadística coincidieron en el que el principal rubro que motorizó la inflación fue Comunicaciones; esto es por el incremento en las tarifas de los servicios de telefonía móvil, de acuerdo con los reportes oficiales. Entre enero y mayo último, la mayor variación corresponde a la categoría “Comunicación” (25,4%) seguida por “Educación” (24%) en el caso provincial.
Tras los resultados, el presidente Milei felicitó al ministro de Economía, Luis Caputo. Lo hizo a través de un posteo en su cuenta de la red social X. “¡Vamos, toto!”, escribió Milei. “Inflación al consumidor 2,1% mientras la núcleo logra quebrar el 2%, cayendo al 1,9%”, completó el jefe de Estado.
La inflación de mayo fue de 2,1% y acumula un 14,7% en lo que va del año“La media móvil de 3 meses de la inflación, cuya evolución permite analizar el proceso de desinflación suavizando la volatilidad intermensual, disminuyó por segundo mes consecutivo”, posteó, por su parte, el titular del Palacio de Hacienda.
Acorde a las proyecciones, la inflación se mantendría en el rango del 1,8%-1,9% hasta fin de año, evaluó IOL Inversiones. “El dato de mayo representó una sorpresa favorable debido a cómo estaban configuradas las expectativas. Sin embargo, y dada la persistente inercia de los precios subyacentes, creemos que la inflación se enfrentará a un piso “duro de roer” en el rango del 2%”, completó. Para lograr una consolidación por debajo de ese umbral, “inevitablemente debemos pensar en una desaceleración de los precios subyacentes. La estacionalidad de junio suele introducir menor presión, por lo que esperaríamos el próximo dato cercano al 2%”, detalló.
Los más afectados
En mayo, la inflación fue más alta en hogares con jefe jubilado (2,06%) y desocupado (2,04%). La razón de esto, según el Instituto de Estadística de los Trabajadores (IET) de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo (UMET), tiene que ver con las mayores subas relativas en salud (que impactan en los jubilados) y en alimentos (que golpean más a hogares de menores ingresos como los desocupados). En contraste, la inflación fue más moderada en los hogares asalariados registrados (1,91%) producto de que allí el gasto en salud suele ser menor (vía menor gasto en prepagas, por ejemplo, por tener cobertura vía obra social) y porque al ser de mayores ingresos la suba de alimentos impacta relativamente menos.
Al considerar la inflación de los últimos doce meses, se observa que fue ligeramente más alta en los hogares con jefe no asalariado (33,4%) y menor en los hogares con jefe asalariado no registrado (32%). Un factor explicativo de esto es que las naftas estuvieron entre los rubros que más subieron en el último año, con impacto en los trabajadores no asalariados.
Milei celebró el dato de la inflación de mayo y elogió a CaputoEn mayo, la inflación fue mayor en los hogares menos pudientes. En los deciles 1 y 2 (20% de menores ingresos), fue del 2,1%; en contraste, fue del 1,8% en el decil 10 (10% más rico). Este patrón obedece a que los alimentos (que inciden mucho más en la canasta de los hogares más vulnerables) subieron por encima del promedio; en cambio, rubros como restaurantes y hoteles o recreación y cultura (que repercuten más en los hogares más pudientes) subieron por debajo del nivel general. Si se considera la inflación de los últimos 12 meses, la inflación fue ligeramente mayor en los hogares de mayores ingresos (32,9% en el decil 10 contra 32,2% en los primeros tres deciles). Esto se debe a que los alimentos treparon por debajo del nivel general; en cambio, rubros que estuvieron entre los de mayores subas fueron naftas (con mayor impacto en los segmentos medios-altos) y seguros y servicios financieros (que repercuten más en las clases altas).
En mayo, la inflación fue más alta en las ramas de bajos ingresos, como el servicio doméstico (2,08%) y hoteles y restaurantes (2,04%). En contraste, fue menor en las ramas de altos ingresos y alta cobertura de salud, como petróleo y minería (1,73%) y electricidad y gas (1,77%). Estas brechas se deben a que en las ramas de menores ingresos golpean relativamente más las subas de alimentos, mientras que en las de mayor poder adquisitivo y alta formalidad el peso de los alimentos y prepagas es menor.
Por último, la inflación del último año fue mayor en los trabajadores del agro (33,6%), transporte (33,2%) y comercio (33,1%), y menor en el servicio doméstico (31,7%) y electricidad y gas (31,8%). En líneas generales, el patrón es claro: las ramas de mayor cuentapropismo sufrieron más subas como la nafta, y viceversa con las de mayor asalarización.