La visita papal a España dejó a su paso algunas imágenes llamativas. Desde la inmensidad de la Sagrada Familia en su inauguración, hasta la llamativa virgen morena que visitó en la Abadía de Montserrat, fueron muchos los detalles que resaltaron de la semana de León XIV en el país ibérico.

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La gira del Santo Padre en España empezó el 6 de junio por Madrid y se extendió hasta el 9, cuando León XIV se trasladó a Barcelona. Allí hizo la bendición e inauguración de la Torre de Jesús de la Basílica de la Sagrada Familia, que se encontraba hace meses en restauración.

Pero antes pasó por la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat, donde la imagen morena de su figura principal despertó la curiosidad de algunos fieles que desconocían esa advocación mariana.

Foto: Instagram/pontifex

Origen de Nuestra Señora de Montserrat, la virgen que visitó León XIV

A más de 700 metros sobre el nivel del mar, en la comarca de Bages, una curiosa estructura de piedra se alza resguardando una de las comunidades más importantes para el peregrinaje del catolicismo español. Por allí pasó el papa León XIV este miércoles al mediodía, donde dio misa y pidió “renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias”.

El santuario de Montserrat, donde está alojada la virgen morena, forma parte de la Ruta mariana que convoca a miles de fieles creyentes. La historia tradicional cuenta que la Virgen de Montserrat fue hallada en el 880, año en que Cataluña empezó el culto a la Moreneta. Unos niños pastores vieron luz dentro de la montaña e ingresaron. Allí se encontraron con la imagen que hoy se venera.

Foto: Instagram/pontifex

La estatuilla pesaba demasiado para trasladarla hasta la ciudad. Por eso se interpretó el acto como un deseo de María de quedarse en el sitio y fundar su propio templo. Se consideró desde un inicio que la piel morena de la virgen se debía a la cantidad de velas que se prendían en el interior de la cueva donde fue hallada, razón por la cual su piel tomó el color oscuro que la caracteriza. Pero más tarde esta teoría fue descartada.

Gran parte de la imagen es dorada en lo que representa lujosas vestiduras. Las manos y el rostro tanto de la virgen como del niño Jesús que lleva en su regazo son de color oscuro. Adoptaron esa tonalidad por la oxidación del blanco de plomo o albayalde con que fue pintada hace siglos. La figura está hecha de madera de álamo. Algunas partes fueron retocadas en diferentes períodos.