Los dos complejos agroindustriales más importantes de la economía de Tucumán atraviesan una desaceleración en la producción como consecuencia de las condiciones climáticas. Las precipitaciones no han cesado y, en lo que va de junio, se registraron hasta cinco, seis o siete días de lluvias, según la región. Esta situación obligó a las empresas citrícolas y a los ingenios sucroalcoholeros a suspender temporalmente las tareas de cosecha en las quintas y los cañaverales, respectivamente.
La semana pasada, siete de 10 fábricas habían paralizado la molienda de caña de azúcar debido a las lluvias. Este lunes, seis plantas lograron mantener o retomar sus operaciones, mientras que cinco continúan sin poner en marcha los trapiches como consecuencia de la inactividad en los campos.
De acuerdo con datos del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol (Ipaat), los ingenios Aguilares, Bella Vista, La Corona, La Providencia y La Trinidad continúan con la molienda suspendida. En cambio, Concepción (que se incorporó a la zafra 2026), Cruz Alta, La Florida, Leales, Marapa y Santa Rosa lograron avanzar con su plan productivo.
El estado de la zafra describe, al mismo tiempo, el mapa de precipitaciones. El último informe de la sección Agrometeorología de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) mostró que las localidades ubicadas en los departamentos del sur tucumano registraron el mayor volumen de agua acumulada en lo que va del mes. En la zona del ingenio Santa Bárbara (Río Chico) se ubicó en la punta del ranking con un total de 59,5 milímetros (mm.), cuando el promedio histórico era de 14mm., seguido de cerca por la localidad de Santa Ana con 50,1 mm. (23mm.)
El departamento La Cocha también exhibió registros muy elevados, destacándose el sector correspondiente a la estación meteorológica Bajastiné, con 49,9 mm. -a raíz de un pico diario mensual de 32,8 mm.- y El Sacrificio con un acumulado de 40,3 mm.
Hasta ese momento, el sector sucroalcoholero sufría el impacto de las condiciones climáticas. Sin embargo, este lunes se conoció que las empresas citrícolas también se vieron obligadas a suspender sus actividades por las persistentes lluvias. La cosecha de limones se detuvo en las quintas, aunque las exportaciones continúan gracias al stock de fruta disponible en los empaques.
“Lamentablemente, la cosecha se paró por las lluvias. El empaque funcionará hasta que se agote la fruta acumulada. Imagino que esta situación se superará en los próximos días; de lo contrario, las fábricas podrían comenzar a detenerse de manera escalonada”, señaló Roberto Sánchez Loria, presidente de la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa), con referencia a las precipitaciones que afectaban a la zona pedemontana de la provincia, donde se acentúa la actividad citrícola.
La interrupción de la actividad se produjo en un momento en que la cosecha de limones registraba un avance cercano al 40%, mientras que las exportaciones de fruta fresca rondaban las 130.000 toneladas, conforme a datos aproximados del sector privado.
En el sector granario, el presidente de la Sociedad Rural de Tucumán (SRT), José Frías Silva, explicó que el temporal se presentó cuando la trilla de soja encara su última etapa. “El impacto es menor y esa humedad incluso será beneficiosa para el trigo, cuya siembra está próxima a comenzar”, señaló. De todos modos, lamentó el impacto que las lluvias están teniendo sobre las actividades azucarera y citrícola.