Mientras la Universidad Nacional de Tucumán atraviesa uno de los procesos electorales más complejos de los últimos años, entre los estudiantes comienza a instalarse otro debate: qué tipo de conducción necesita la institución y cuánto participan realmente los alumnos en la elección de sus máximas autoridades. En ese contexto, también aparecen otras preocupaciones vinculadas a la situación presupuestaria, la implementación del sistema de créditos académicos y las condiciones de infraestructura.
El presidente de la Federación Universitaria de Tucumán (FUT), Alejandro Tapia, advirtió que existe un bajo nivel de conocimiento de las candidaturas dentro del estamento estudiantil. “Las dos fórmulas que compiten por el Rectorado están encabezadas por docentes y ex decanos de la institución. A pesar de su trayectoria, el nivel de conocimiento de sus figuras y propuestas por parte de los estudiantes es bajo. Existe una preocupante desconexión entre la propuesta política y las bases estudiantiles”, sostuvo.
Además, reclamó una mayor presencia de los candidatos en las facultades. “Los candidatos deben salir de los despachos, recorrer cada facultad e interiorizarse de la realidad de las carreras. Los estudiantes representamos casi el 25% de la Asamblea Universitaria; somos una fuerza política clave que exige ser escuchada”, remarcó.
Una mirada similar expresó Matías Juárez, referente de la agrupación Innova de la Facultad de Ciencias Económicas. Si bien consideró que la elección de rector tiene una mayor visibilidad en su facultad debido a la repercusión mediática y en redes sociales, señaló que el sistema indirecto limita la participación estudiantil. “Considero que los estudiantes deberían tener mayor participación en los consejos directivos y, por ende, en la Asamblea Universitaria. En palabras de muchos funcionarios, somos ‘la razón de ser’ de nuestra casa de estudios”, afirmó.
Cuáles son los desafíos del próximo Rectorado, según los decanos de la UNTTambién consideró que los aspirantes al Rectorado deberían exponer con mayor claridad sus propuestas. “Me parece que sería una excelente iniciativa que los candidatos recorrieran las facultades, presentaran propuestas y debatieran con los estudiantes. La participación por parte del estamento estudiantil debería ser mayor”, agregó.
Más cercanía
Entre los estudiantes independientes también aparecen cuestionamientos similares. Agostina Perea, alumna de la Facultad de Filosofía y Letras, sostuvo que las elecciones universitarias suelen generar más interés cuando involucran a los centros de estudiantes que cuando se trata de elegir autoridades superiores.
“Los estudiantes le dan más importancia a qué agrupación ganará el Centro de Estudiantes porque son más cercanos cuando planteamos problemas que suceden en la facultad. La gran mayoría no dimensiona la importancia de elegir a un Consejero Directivo ni saben a qué fórmula de decano o rector votarán luego”, señaló. Y agregó: “En 2022 y este año no se vio que los candidatos a rector hayan recorrido las facultades presentando propuestas o haciendo balances de gestión. Se muestran distantes de los estudiantes”.
Nuevo frente judicial en la UNT: impugnan ante la Cámara la elección en Psicología y recusan al vocal LealDesde la Facultad de Psicología, Lucía -quien prefirió reservar su apellido- fue aún más crítica con el esquema de representación universitaria. “Todas las autoridades de la universidad deberían ser elegidas por todos los estudiantes, porque somos nosotros quienes transitamos los pasillos, los baños en malas condiciones y padecemos la inseguridad dentro del Centro Prebisch. Hay poco contacto entre decanos, rector y alumnos”, planteó.
El desafío del SACAU
Otro de los temas que aparece en la agenda estudiantil es la implementación del Sistema Argentino de Créditos Académicos Universitarios (SACAU), que comenzará a aplicarse en la UNT a partir de 2027. El nuevo esquema reemplaza el modelo centrado exclusivamente en las horas de cursado y pasa a medir el tiempo total de dedicación académica del estudiante, incluyendo clases, trabajos prácticos, estudio y otras actividades formativas.
La FUT señaló que acompañan la modernización de los planes de estudio, aunque seguirán de cerca su aplicación. “Acompañamos el avance tecnológico, pero nos mantendremos en alerta para vigilar que su aplicación proteja los derechos de los estudiantes”, indicó Tapia.
Juárez coincidió en que la reforma genera expectativas, pero también dudas: “Creo que sí genera incertidumbre ya que no se está comunicando plenamente a los alumnos cuáles son los objetivos que se están buscando. Hoy son pocos los que se dedican a estudiar full time; muchos terminan la secundaria y comienzan a trabajar”.
Perea, por su parte, valoró la iniciativa aunque reclamó más instancias de discusión. “Entiendo que es una mejora para los estudiantes. Sin embargo, hay poca información, poco se sabe cómo se irán dando los cambios. Otros sectores señalan que se trata de un avance hacia la privatización ya que nos sacarán materias y luego tendremos que recuperarlas en posgrados o especializaciones. Es necesario que las autoridades despejen dudas respecto al tema”, concluyó.