La recaudación tributaria de mayo mostró una mejora real por primera vez en nueve meses, impulsada principalmente por el fuerte incremento del Impuesto a las Ganancias, uno de los tributos más relevantes para la coparticipación federal.
En un escenario en el que economistas de consultoras privadas mantienen lecturas dispares sobre el nivel de actividad económica, los ingresos provenientes de Ganancias alcanzaron un récord de $7,8 billones y permitieron revertir la tendencia negativa que venían mostrando los recursos tributarios ajustados por inflación.
El repunte estuvo vinculado al aumento de las utilidades empresarias y de la base imponible de los ingresos de los trabajadores.
Según informó ARCA, durante mayo las tres fuentes de ingresos tributarios, DGI, Aduana y Anses, recaudaron en conjunto $21,5 billones. La cifra representó un incremento nominal de 35,6% respecto del mismo mes del año anterior, mientras que la inflación del período fue de 32,4%.
De esta manera, en términos reales la recaudación registró un crecimiento de 3,3%.
Qué impulsó el salto de Ganancias
En relación con el desempeño del Impuesto a las Ganancias, ARCA detalló que incidieron favorablemente varios factores.
Entre ellos mencionó la baja base de comparación del año anterior, debido al menor saldo a ingresar registrado entonces por los elevados anticipos correspondientes al período fiscal 2023.
También destacó el incremento de las presentaciones y del impuesto determinado en mayo de 2026 respecto del mismo mes del año pasado, favorecido por los incentivos generados por las modificaciones de la Ley 27.799. Entre esos cambios figuran el aumento de los umbrales penales, el incremento de multas por infracciones formales y la reducción de los plazos de prescripción para contribuyentes cumplidores.
Otro de los factores señalados fue la aplicación de la Resolución General 5.685/2025 en Ganancias Sociedades, que modificó las alícuotas de anticipos a 11,11% dentro de un régimen de nueve ingresos.
ARCA precisó además que la variación fue atenuada por la liquidación anual de trabajadores en relación de dependencia y jubilados, con el cómputo del Siradig 2025 y de los parámetros definitivos correspondientes al período fiscal 2025.
El impacto del IVA y las importaciones
El organismo también explicó cuáles fueron los factores que incidieron negativamente sobre la recaudación del IVA impositivo y del IVA Aduanero.
Entre ellos mencionó el mayor acogimiento de deuda corriente a planes de pago en comparación con el año pasado, el incremento de devoluciones a exportadores y del Régimen de Comercialización de Granos y el aumento de pagos realizados con saldos a favor de los contribuyentes.
A esto se sumó la desaceleración de las importaciones, influida por la elevada base de comparación derivada del fuerte crecimiento registrado un año atrás.
La liquidación del agro
En plena cosecha gruesa de maíz y soja, las empresas agroexportadoras liquidaron U$S 2.677 millones durante mayo. El monto representó un aumento de 7% respecto de abril, aunque mostró una caída de 12,3% frente al mismo mes del año anterior.
Los datos fueron difundidos por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), que además informaron que el acumulado anual alcanzó U$S 10.343 millones, un ingreso 12% inferior al registrado entre enero y mayo de 2025.
“Mayo marcó un crecimiento en embarques y en recepción de camiones a los puertos, especialmente con la recuperación de ventas de maíz a la exportación; las diferencias con el año pasado están dadas por precios internacionales menores en términos comparativos”, explicaron desde Ciara-CEC.
En materia de recaudación, los ingresos por retenciones mostraron una baja de 18,3% en valores nominales y de 38,3% en términos reales.
En los primeros cinco meses de 2026, los recursos tributarios acumularon $89,6 billones. El monto implicó un aumento nominal de 26,4%, aunque una caída real de 4,5% frente al mismo período del año anterior.
Mejora en los giros a provincias
En mayo, el Gobierno nacional giró a las provincias y a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires un total de $8 billones en concepto de coparticipación, leyes especiales y compensaciones, frente a los $5,57 billones enviados en igual mes de 2025.
La variación nominal fue de 44,5% y, descontada la inflación, representó una mejora real de 8,6%.
La coparticipación pura, es decir las transferencias automáticas sin considerar leyes complementarias ni compensaciones, registró un aumento real de 9,2%.
El Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), que dirige Nadín Argañaraz, indicó que el principal motor de la mejora fue justamente el crecimiento de la recaudación del Impuesto a las Ganancias.
Según datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales, todas las jurisdicciones registraron subas reales en las transferencias automáticas.
La menor mejora correspondió a Buenos Aires, con 7,6%, mientras que Catamarca encabezó el ranking con un incremento de 13%.
En el grupo intermedio se ubicaron Misiones, con 9,6%; Tucumán, con 9,5%; y la Ciudad de Buenos Aires, con 9,2%.
Pese a la mejora de mayo, el acumulado de los primeros cinco meses del año todavía mostró una caída real.
Entre enero y mayo de 2026, las transferencias automáticas totales por coparticipación, leyes complementarias y compensaciones sumaron $29,8 billones, frente a $23,1 billones del mismo período del año pasado.
El incremento nominal fue de 29,7%, aunque ajustado por inflación representó una baja real de 2,4%.