El comienzo: cómo era la experiencia de comer comida asiática hace unos años en Tucumán
Hace una década, comer sushi en Tucumán todavía era una experiencia asociada a ocasiones especiales, precios altos y un público reducido. Hoy el escenario es completamente distinto: locales de ramen, tiendas coreanas, sushi libre, snacks importados, bebidas asiáticas y productos virales comenzaron a multiplicarse en distintos puntos de la provincia. Lo que antes parecía una curiosidad cultural hoy se convirtió en un fenómeno comercial y gastronómico que avanza impulsado por las redes sociales, el streaming y una generación cada vez más abierta a probar sabores nuevos.
El crecimiento no ocurre solo en Tucumán. Según un informe publicado por ANDigital y Reporte Asia, en Argentina ya existen alrededor de 30 tiendas de conveniencia coreanas y solo durante 2025 se habrían abierto unas diez nuevas, incluso en provincias del norte como Tucumán, Salta y Jujuy. A nivel global, Fortune Business Insights proyecta que el mercado de alimentos asiáticos crecerá a una tasa anual cercana al 8% hasta 2032, impulsado especialmente por la expansión cultural de Corea del Sur y Japón. El auge también coincide con un aumento de casi el 80% interanual en las importaciones de alimentos en Argentina durante 2025, fenómeno que permitió una mayor presencia de productos extranjeros en góndolas y negocios especializados.
Abanico de opciones: de nicho exótico a fenómeno masivo
Pero detrás del crecimiento no solo aparecen cuestiones económicas. El fenómeno tiene un fuerte componente cultural. Los K-dramas, el anime, TikTok y el K-pop transformaron alimentos como el ramen, el onigiri o los snacks ultra picantes en objetos de deseo para miles de jóvenes argentinos. En muchos casos, la primera aproximación a estos sabores llega incluso antes que la experiencia gastronómica formal: aparece primero en la pantalla del celular. “La curiosidad es el factor principal de todo este fenómeno”, explicó Sabrina Carranza, responsable de Yummy Tuc (9 de Julio 134). “La gente ve anime, K-pop o videos en redes donde prueban comida asiática y después quieren venir a probar lo mismo. Muchos terminan entrando por curiosidad y vuelven porque les gusta”. La emprendedora remarcó que el fenómeno ya dejó de ser algo pasajero. “No siento que esto sea una moda, es algo cultural. En Buenos Aires y Mar del Plata esto existe hace años, pero ahora recién se está expandiendo al norte. Cada vez aparecen más lugares y la gente está mucho más abierta”, sostuvo.
Cómo preparar tu propio ramen: la sopa japonesa de fideosEn Tucumán, la expansión puede verse tanto en restaurantes tradicionales como en nuevos formatos comerciales. Ya no se trata solamente de sushi. Hoy el abanico incluye ramen instantáneo preparado en el local, tiendas de conveniencia al estilo surcoreano, productos de skincare, bebidas importadas, golosinas asiáticas y experiencias gastronómicas que mezclan cocina, estética y entretenimiento.
Experiencias y estética: una nueva forma de consumir
Uno de los puntos en común entre los entrevistados es que la gastronomía asiática dejó de vender únicamente comida: ahora también vende experiencia. La ambientación, la música, los productos importados y el componente visual son casi tan importantes como el sabor.
En Seoul Market Tienda de Conveniencia (Batalla de Chacabuco 18), Betina, su dueña, apostó justamente a eso. Su local replica el formato de convenience store coreano: espacios compactos, productos listos para consumir y una fuerte identidad visual inspirada en Corea del Sur. “Lo importante no es solo comer algo diferente, sino descubrir algo nuevo acompañado de una experiencia”, explicó. “Quería que el lugar se pareciera realmente a una tienda coreana. Escuchamos música coreana, usamos productos coreanos y toda la experiencia gira alrededor de eso”.
Betina contó que el público ya no está compuesto únicamente por fanáticos del K-pop o los dramas asiáticos. “Hay mucha gente que viene porque le gusta lo coreano, pero también otros que vienen por practicidad. Algunos llevan ramen para la oficina o para resolver una cena rápida. Una clienta me dijo que siempre tiene un par guardados para cuando su hijo vuelve del boliche”, relató entre risas.
Los pioneros también: el fenómeno atraviesa los lugares históricos en Tucumán
El fenómeno también atraviesa a negocios históricos como Meta Sushi, pionero del sushi en la provincia con sucursales en Virgen de la Merced al 400 y en Open Plaza, Yerba Buena. Karim Bachur recordó que, cuando comenzaron hace más de 15 años, el sushi todavía era visto como algo inaccesible. “Antes estaba instalado que era comida cara o para cierta clase social. Nosotros tratamos de popularizarlo”, señaló. “El tucumano aprendió a comer sushi de a poquito. Hoy ya vienen y te piden salsa teriyaki, wasabi o jengibre. El consumidor se volvió más exigente y conocedor”. El empresario aseguró que la clave fue adaptarse al paladar local sin perder identidad. Así surgieron propuestas como sushi libre, piezas calientes, sushiburgers y hasta “pizza sushi”. “Al tucumano le encantan esas mezclas. Reinventarse es parte del juego y ¿por qué no podríamos pensar en una ‘Milasushi’ en el futuro?”, afirmó. Sin embargo, detrás del crecimiento también aparecen desafíos importantes. Tanto Bachur como Carranza coincidieron en que conseguir ingredientes importados sigue siendo complejo y costoso. Algas, salsas, salmones y condimentos llegan principalmente desde Buenos Aires o del exterior, quedando sujetos a los vaivenes económicos y cambiarios. “A veces hay que resistir cachetazos”, resumió Karim. “Trabajamos con productos que vienen de afuera y cualquier movimiento del dólar impacta”.
La Generación Z perdió el miedo: chefs y especialistas explican por qué cambió el paladar tucumano
Para los chefs entrevistados, el crecimiento de la cocina asiática tiene una explicación clara: las nuevas generaciones están mucho más predispuestas a experimentar. Kioshi Sebastián Navarro Saito, cocinero japonés de tercera generación que se perfeccionó recientemente en Japón, considera que el anime y el K-pop fueron fundamentales para abrirle la puerta a esta transformación cultural. “Hace años ya existían restaurantes chinos o japoneses, pero en los últimos ocho o diez años todo explotó por la influencia del anime y del K-pop”, explicó. “La Generación Z es mucho más abierta a probar cosas nuevas, no solo por moda, sino también por curiosidad cultural”.
Literatura y sushi: una fusión para la creatividadPara Navarro, el fenómeno llegó para quedarse y terminará impactando incluso en la identidad gastronómica tucumana. “No sé si tendremos una cocina 100% asiática, pero sí una cocina fusión mucho más fuerte. Veo emprendedores y clientes que se animan cada vez más. De acá a diez años esto puede duplicarse”. Al mismo tiempo, advirtió que el crecimiento también trae riesgos. “Hay gente que se aprovecha del desconocimiento y vende productos que no tienen legitimidad. Pero también hay cada vez más consumidores informados, y eso está buenísimo”, sostuvo.
La fusión: un concepto muy común
La idea de “fusión” aparece constantemente entre los especialistas. Guillermo Ameijde, chef ejecutivo de la Hostería Atahualpa Yupanqui de Tafí Viejo, contó que durante los festejos del Año Nuevo Chino realizados en el municipio a mediados de febrero combinaron cocina oriental con ingredientes regionales tucumanos.“Hicimos geishas, truchas con toque asiático y hasta una achilata con mango, kiwi y jengibre”, recordó. “La gente se iba fascinada con el show de cocina en vivo. Acá eso nunca se había visto”.Ameijde considera que el sushi abrió el camino para que otras propuestas puedan crecer. “Hoy ya vemos woks, ramens y platos asiáticos en distintos puntos de la provincia. Los adolescentes son quienes más consumen, pero la gente grande también empezó a animarse”, explicó. Para el chef, la clave está en que la comida asiática ofrece algo distinto en una provincia muy acostumbrada a sabores tradicionales. “Son nuevas técnicas, nuevos ingredientes, nuevas formas de cocinar. Eso genera curiosidad”, analizó. “Tucumán puede convertirse en un polo gastronómico asiático si los emprendedores siguen apostando”.
Entre el ramen y la cultura pop: el fenómeno que ya cambió los hábitos tucumanos
Lo que comenzó como una tendencia vinculada al anime o al K-pop hoy ya impacta en hábitos de consumo cotidianos, en nuevos negocios y hasta en la manera en que muchos jóvenes se relacionan con otras culturas.
Las redes sociales funcionan como combustible permanente del fenómeno. Videos probando snacks picantes, ramen instantáneo o bebidas importadas acumulan millones de reproducciones en TikTok e Instagram. En paralelo, influencers coreanos y latinoamericanos potencian el interés por la estética, la música y la gastronomía asiática.
Según datos publicados por Infobae y medios internacionales como The Guardian, la llamada “ola coreana” o hallyu se consolidó como uno de los fenómenos culturales más fuertes de América Latina. Argentina ya posee una de las comunidades coreanas más importantes de la región y el interés por Corea del Sur atraviesa generaciones completas. En Tucumán, el fenómeno todavía parece estar en una etapa inicial, pero todos los entrevistados coinciden en algo: ya no se trata solamente de una moda pasajera.
“Es algo nuevo y diferente, pero vino para quedarse”, resumió Sabrina Carranza. “Me gusta ver cómo la gente abre la cabeza y se anima a conocer otras costumbres”, agregó Navarro.
Y quizás ahí esté la verdadera transformación. Porque detrás de cada bowl de ramen, cada sushi fusión o cada snack viral, lo que realmente está creciendo no es solo un negocio gastronómico. También crece una nueva manera de consumir cultura, de experimentar sabores y de entender que, incluso a miles de kilómetros de Tokio o Seúl, Tucumán también puede formar parte de esa conversación global.