El impuesto a las Ganancias es clave en varios sentidos. Por un lado, implica un tributo eje para la recaudación fiscal nacional y, particularmente, para las provincias que esperan que este mes y junio aporten ingresos extraordinarios por los vencimientos que se producen. Para el contribuyente implica un proceso de reunir requisitos para adecuarse al régimen y no pagar demás. Y para los contadores es toda una cuestión. De todas maneras, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) ha decidido prorrogar el plazo para la presentación de las declaraciones juradas y para el pago, tanto para el régimen general como para el Régimen Simplificado de Ganancias, Bienes Personales e impuesto Cedular que corresponden al período 2025. Ahora fue extendido hasta el 27 de julio, lo que implica menos recursos en tiempo real para los Estados, en todos sus niveles, pero extendido en el tiempo. En principio el vencimiento estaba previsto para mediados del mes que viene.
Según informó el organismo, la decisión respondió a pedidos realizados por entidades profesionales de ciencias económicas que solicitaron más tiempo para confeccionar correctamente las declaraciones juradas correspondientes al período fiscal 2025. La medida alcanza tanto a contribuyentes del régimen general como a quienes adhieran al Régimen de Declaración Jurada Simplificada, uno de los instrumentos impulsados por el Gobierno dentro del paquete vinculado a la denominada ley de inocencia fiscal y al esquema orientado a captar “dólares del colchón”.
Con la última revisión de metas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió a la carga con la reforma impositiva, particularmente en lo que hace a Ganancias y al Monotributo.
Puntualmente, el organismo que dirige la economista Kristalina Georgieva expuso que la recaudación de Ganancias se mantiene por debajo de la de otros países de la región y del promedio de la OCDE y representa 18% del PBI. “La reforma de 2023 redujo drásticamente la base, dejando a menos del 1% de los trabajadores formales pagando el (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF). Aunque se revirtió parcialmente en 2024, el umbral de exención se mantiene por encima del nivel anterior a 2023. La reforma debería reducir el umbral para que al menos el 20% de los trabajadores paguen Ganancias (como en 2019), lo que generaría alrededor del 0,4% del PBI armonizando las deducciones entre las distintas categorías laborales y simplificando la estructura de tipos impositivos”, fue la propuesta que lanzó el FMI.
¿Quiénes pagan hoy Ganancias?
Para el primer semestre de este año, la escala de sueldos a partir del cuales se paga Impuesto a las Ganancias es la siguiente:
-Un trabajador soltero sin hijos estará alcanzado por Ganancias si su remuneración bruta supera los $2.998.725 mensuales, lo que equivale, tras deducciones, a un neto de $ 2.488.942.
-Un trabajador soltero con un hijo comenzará a pagar el impuesto cuando su salario en mano supere $ 2.692.757.
Si tiene dos hijos, el umbral en neto se ubica en $ 2.896.573.
-Para un contribuyente casado con dos hijos, el piso neto se estima en $ 3.300.726.
Ganancias es un impuesto progresivo. Las alícuotas arrancan en un 5% y pueden llegar hasta un 35% para el caso de los salarios más altos que se pagan en la Argentina.
El Fondo también promueve que el Monotributo se reconvierta hacia el régimen general. Según su análisis, si bien ese impuesto simplifica y fomenta la formalización de empleados, paralelamente impone una carga efectiva mucho menor que el sistema general, lo que genera fragmentación empresarial y limita el crecimiento de las empresas. Al alinear el Monotributo al sistema general, el Estado podría generar recaudación adicional por 0,4% del PBI, considera. “La estructura de pago fijo también crea fuertes saltos en la obligación tributaria entre umbrales que desalientan el acceso a categorías superiores. Cualquier reforma debería reducir los efectos de los umbrales, alinear las alícuotas y las contribuciones sociales con el régimen general y aprovechar las herramientas digitales para simplificar el cumplimiento”, recomendó el FMI, y calculó que podría aportar 1% del PBI.
En medio de esta discusión, la gestión del presidente Javier Milei viene bajando las retenciones a las exportaciones agropecuarias, una medida que implica cierto alivio para los productores, pero que a la vez abre el juego para la eliminación de otros tributos considerados distorsivos para la economía. De allí la convocatoria de la Casa Rosada para que las provincias y los municipios se sumen a esta tendencia, comenzando a tirar propuestas para erradicar Ingresos Brutos y tasas municipales, sustituyendo por otro régimen que grave las ventas. Una idea es el Súper IVA.