Federico Andrés “Fred” Machado dio un giro drástico en su estrategia judicial. Tras meses de declararse inocente, el empresario argentino aceptó ante la Corte del Distrito Este de Texas su culpabilidad en los cargos de "conspiración para lavar dinero y fraude electrónico". El acuerdo le permite esquivar el cargo más pesado de la acusación original: el tráfico de cocaína.

El "esquema Ponzi" de los aviones

Machado reconoció haber liderado una sofisticada estafa a través de sus firmas "South Aviation Inc" y "Pampa Aircraft Financing". La maniobra consistía en captar inversiones millonarias para la compra de aeronaves comerciales que, en realidad, no estaban a la venta o pertenecían a aerolíneas extranjeras (como Air India o firmas privadas chinas). El dinero obtenido era desviado para otros fines, alimentando un esquema de fraude y transferencias internacionales ilícitas.

Controversia política y defensa de Milei

La confesión de Machado reavivó la polémica en Argentina por su vínculo con José Luis Espert, a quien le facilitó traslados aéreos durante su campaña presidencial.

El presidente Javier Milei defendió enfáticamente a Espert en redes sociales, al calificar las acusaciones pasadas como una "operación política infame". Sin embargo, el mandatario puso el foco exclusivamente en la "inocencia respecto al narcotráfico", omitiendo que Machado sí admitió ser culpable de lavado de activos y fraude, delitos que podrían costarle hasta 20 años de prisión.