Una charla incómoda antes de un cumpleaños terminó convirtiéndose en uno de los proyectos sobre vida sin gluten más grandes de habla hispana. La frase salió casi como una reacción espontánea, en medio de esos primeros meses posteriores a un diagnóstico de celiaquía de su pareja, cuando todavía había más dudas que respuestas y cuando asistir a una reunión social podía transformarse en una situación incómoda. “Che, si sos celíaco, no sos extraterrestre”, recordó Alejandra Budán a LA GACETA. Al día siguiente abrió una página de Facebook con ese nombre, era 2015 y 10 años después, “Soy Celíaco, no extraterrestre” se convirtió, según sus propias métricas, en la comunidad sin gluten más grande de Latinoamérica, con más de 1,6 millones de seguidores en total. Lo que comenzó como una experiencia íntima -la adaptación a una nueva manera de comer y vivir- terminó transformándose en una comunidad que acompaña, informa y enseña.

Pero la historia no empezó en una cocina. Ni siquiera empezó con recetas. “Cuando comenzamos yo no sabía cocinar nada, ni con gluten ni sin gluten”, cuenta Budán. En los primeros tiempos, el contenido tenía más que ver con la experiencia cotidiana que con la gastronomía: preguntas absurdas en reuniones familiares, dudas sobre alimentos, momentos incómodos y esa sensación permanente de sentirse fuera de lugar. “Te encontrás con un diagnóstico y de repente te sentís como por fuera de todo. La gente no entiende, te mira raro o te pregunta cosas incómodas. Sentís que estás en otro mundo”, recuerda.

Celiaquía: claves para detectarla a tiempo y mejorar la calidad de vida

Según datos de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat), se estima que una de cada 167 personas adultas en la Argentina tiene celiaquía, mientras que en la infancia la prevalencia alcanza a una de cada 79. La enfermedad consiste en una intolerancia permanente al gluten y el único tratamiento posible es una alimentación estrictamente libre de estas proteínas durante toda la vida. En el país, la Ley nacional 26.588 garantiza el acceso a alimentos aptos y establece el uso obligatorio del símbolo “Sin Tacc” en productos autorizados.

El humor, para explicar

Mientras gran parte del discurso alrededor de la celiaquía aparecía ligado a restricciones, a enfermedades o a privaciones, Alejandra eligió otro camino: el humor. “Poder hablar de esto de una manera descontracturada fue la mejor manera que encontré para mostrar que vivir sin gluten no es trágico”, explica. En los videos y publicaciones aparecen recetas, errores culinarios, situaciones cotidianas y preguntas insólitas que reciben con frecuencia. “¿Podés comer tomate?”, “¿y carne?”, “¿y si la vaca comió trigo? Llega un momento en que hasta incluso lo dudás por la manera en la que te preguntan”, cuenta, entre risas.

Con el tiempo, esa manera de comunicar terminó funcionando como una herramienta pedagógica. El proyecto empezó a derribar prejuicios instalados sobre la alimentación sin gluten. “La gente piensa que comer sin gluten es comer comida de enfermo, comida hervida, sin sabor. Y nada que ver. Hay un universo gigante de harinas, sabores y texturas”, sostiene.

El gluten oculto: cómo evitar la contaminación cruzada y proteger a las personas con celiaquía.

En ese recorrido descubrió ingredientes que transformaron por completo su cocina. Uno de ellos fue la harina de trigo sarraceno. “Creo que fue la harina que nos cambió la vida porque nos mostró que había muchísimas más posibilidades. Hoy en mi cocina hay harina de garbanzo, de sorgo, de arvejas, de arroz integral. Hay un mundo enorme que mucha gente todavía no conoce”, cuenta.

Comunidad nacida aquí

Después de la pandemia, Budán se mudó a Trancas y desde allí continúa generando contenido. “Generalmente la gente que hace redes sociales siente que tiene que irse a Buenos Aires o a Córdoba. Nosotros hicimos lo contrario: nos fuimos al interior del interior”, dice. Y agrega: “Creemos que desde Tucumán también se pueden hacer cosas enormes”. Esa identidad local aparece cada vez más en el contenido que producen. Uno de los objetivos actuales del proyecto es recuperar recetas típicas del NOA y transformarlas en versiones sin gluten. “A mí me encanta la gastronomía tucumana. Tenemos verdaderos tesoros culinarios y hoy mi desafío es poder mostrar esas recetas en versiones aptas para que cualquier persona pueda probar un pedacito de Tucumán”, explica.

Según datos oficiales de Anmat, actualmente existen más de 25.000 productos libres de gluten registrados en Argentina. Sin embargo, una de las principales dificultades sigue siendo la distribución y el costo de los alimentos aptos. “El gran debate sigue siendo el precio de los productos y que realmente lleguen al interior del país”, señala.

Celiaquía infantil: hay que prestar atención a determinadas señales de alerta

El crecimiento de emprendimientos y de espacios especializados también modificó la vida cotidiana de las personas celíacas en Tucumán. En los últimos años aparecieron cafeterías, panaderías y tiendas exclusivamente libres de gluten que ofrecen productos aptos y asesoramiento. “Antes era muy difícil encontrar un lugar donde sentarte a comer sin miedo a la contaminación cruzada. Hoy hay más opciones y eso cambia muchísimo la vida diaria”, afirma.

“Te abrazan llorando”

El momento en que Alejandra entendió la dimensión real del proyecto llegó lejos de la pantalla: durante una Expo Celíaca organizada por la Asociación Celíaca Argentina. “La gente se acercaba, te abrazaba, lloraba y te agradecía”, recuerda. Entre todas las historias que guarda, hay una que todavía la conmueve en especial: la de una niña de Buenos Aires cuya familia aprendió a hacer una torta de cumpleaños sin gluten siguiendo sus recetas. “Todos los años nos busca y nos regala un dibujo. Siempre aparecemos nosotros, ella y algún extraterrestre”, cuenta. También recibe mensajes de madres emocionadas porque lograron cocinar pan dulce por primera vez o de personas que volvieron a comer ciertos alimentos después de años. “Ahí entendés que ya no es solamente contenido digital. Es una comunidad”.

Misterios de la celiaquía: ¿es posible besar a alguien que comió gluten?

Cada 5 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermedad Celíaca, una fecha destinada a promover la concientización y la inclusión de las personas que viven con esta condición.

10 años después de aquella frase improvisada antes de un cumpleaños, Budán sigue sosteniendo la misma idea que dio origen al proyecto: que comer diferente no debería hacer sentir distinta a una persona. Y quizá por eso millones encontraron refugio en esa comunidad nacida desde Tucumán.

Villecco, sin gluten: una propuesta separada de la sede original, para evitar la contaminación cruzada

Con más de 100 años de trayectoria familiar en panificación, Villecco Sin Gluten nació como una propuesta completamente separada de la sede original para evitar cualquier riesgo de contaminación cruzada. El proyecto está encabezado por Juliana Rodríguez Villecco. “Villecco sin gluten nació en nuestra cabeza hace varios años, y en 2025 decidimos darle forma al sueño. Estudiamos muchísimo el tema y empezamos a crear nuestras propias recetas”, explicó la dueña. Hoy hacen productos de panadería, pastelería, repostería, tartas, empanadas, sfijas, pastas rellenas y pizzas “ricas, caseras y 100% libre de gluten”. El proyecto surgió a partir de diagnósticos de celiaquía en la familia. “Villecco debía crear algo nuevo, inclusivo, donde tanto nosotros, como muchas otras personas que padecen intolerancia al gluten puedan ir seguros y tener calidad y sabor asegurado”, contó. El local funciona en Federico Rossi 660, Yerba Buena; en Instagram: @villecco.singluten.

Consciencia saludable: Danú ofrece una cocina libre de gluten y sin azúcares agregados

Esta franquicia nació en Tucumán hace tres años con la idea de generar una marca inclusiva. Ofrecen cocina libre de gluten y sin azúcares agregados. “Contamos con un nutricionista que nos ayuda a equilibrar nuestros platos ya que la idea es llevar una alimentación consciente”, explicaron desde la marca. La propuesta se distingue por su línea keto, low carb y mediterránea, además de desayunos, almuerzos y meriendas con alto índice proteico. Actualmente tienen un local en barrio Sur, 9 de Julio y Lavalle, San Miguel de Tucumán; otro en Ameghino 129, Tres Cerritos, Salta; y una sede en Punta del Este, sobre El Foque y General Artigas. Además proyectan nuevas aperturas en Salta, San Lorenzo Chico y Rosario, Santa Fe. En Tucumán atienden horario corrido de lunes a viernes -de 7 a 22- y los sábados, de 8 a 15 y de 17 a 22. En redes sociales pueden encontrarse como @danu.conscienciasaludable.

Disfrutá sin gluten: productos con recetas familiares, desde Villa Mariano Moreno

Desde calle 1 Nº 286, en Villa Mariano Moreno, Disfrutá Sin Gluten elabora panadería artesanal para personas celíacas. “Empecé a estudiar para hacer panes para mis hijos, lo que aprendí lo enseñaba a otras personas celíacas. Y me empezaron a pedir productos”, contó Adriana Duarte, chef especialista en panadería y pastelería sin gluten. “Al principio fue un camino, primero me dignosticaron a mí; luego a mis dos hijos. Aprendimos de a poco a cambiar ollas, compramos nuevas bandejas y batidoras para que todo sea completamente sin gluten”, relató. Con el tiempo, las recetas familiares se transformaron en medialunas, facturas, tortillas hojaldradas, pan lactal, pizzas, pastas y sánguches de milanesa sin gluten. “Queremos que las personas celíacas puedan disfrutar sin extrañar lo tradicional”, explicó. Adriana comparte contenido en @adriana_singluten y el emprendimiento figura en Instagram como @disfrutasingluten.ok

Migas sin tacc: para que las personas celíacas puedan disfrutar del tradicional sanguchito

La pasión por los sándwiches de miga y la falta de opciones aptas en Tucumán llevaron a Maximiliano Rodríguez a crear Migas Sin TACC, un emprendimiento especializado exclusivamente en sándwiches de miga sin gluten. “Detrás de Migas hay un grupo de personas que vivimos con una dieta celíaca y sabiendo los desafíos que ello implica. Nosotros comenzamos a producir en octubre de 2025, pero todo comenzó varios meses antes viendo las variedades, máquinas, etcétera”, contó. “Somos apasionados de los sándwiches de miga y al no haber muchas opciones nos propusimos ser quienes le lleven a todos una opción”, agregó. Entre sus diferenciales destacó “el pan que usamos y la cantidad de variedades no solo para celíacos sino también para vegetarianos”. Trabajan con delivery y take away desde avenida Adolfo de la Vega 351, en San Miguel de Tucumán. Los pedidos pueden realizarse al 3815148414; en redes sociales, @migassintacc.

Tucumán celíacos: en la capital, panes para hacer el sánguche de milanesa sin gluten más grande del país

“Mi pareja, mis hijas y yo elaboramos de todo un poco”, contó Silvana García, de Tucumán Celíacos, un negocio familiar que funciona desde 2012. Tras ser diagnosticada con celiaquía hace más de 20 años, empezó a hacer productos de panadería, pastelería, pastas y mucho más sin gluten. “Recuerdo lo difícil que era encontrar opciones para disfrutar; en esos días, lo más accesible eran las clásicas galletitas de arroz. Fue el motor que me impulsó a crear”, dijo. Uno de sus productos más reconocidos son los panes, elegidos cuatro veces para hacer el sánguche de milanesa sin gluten más grande del país, por su textura y buena miga. “Falta conciencia y conocimiento sobre la dieta libre de gluten. No es moda. Es salud”, dijo. Atienden en Lucas Córdoba 1.353, en San Miguel de Tucumán, de lunes a jueves de 10 a 19.30 y viernes de 10 a 21. Se puede pedir desde redes sociales (@tucuman_celiacos) y desde www.tucumanceliacos.com .