Las ojeras y las bolsas debajo de los ojos suelen asociarse con el cansancio o la falta de sueño, pero en algunos casos también pueden estar vinculadas a distintas afecciones de salud. Aunque generalmente representan un problema estético, los especialistas advierten que ciertos síntomas persistentes no deben pasarse por alto.
“En Tucumán vamos a convivir con más enfermedades tropicales”: la advertencia del decano de Medicina de la UNT sobre el chikungunyaFactores como el estrés, el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y el envejecimiento también influyen en la aparición de estas marcas oscuras o inflamaciones alrededor de los ojos.
Qué enfermedades pueden causar bolsas y ojeras
Según la información difundida por la Mayo Clinic, las bolsas debajo de los ojos rara vez representan una enfermedad grave. Sin embargo, existen diferentes condiciones médicas y factores físicos que pueden favorecer su aparición o empeorarlas con el tiempo.
Entre las principales causas se encuentran:
- Envejecimiento natural de la piel
- Retención de líquidos
- Falta de descanso
- Alergias
- Hábito de fumar
- Herencia genética
- Dermatitis
- Dermatomiositis
- Problemas renales
- Oftalmopatía tiroidea
La anemia y la sinusitis también pueden influir
Otra afección vinculada con las ojeras es la anemia por falta de hierro. Cuando el cuerpo no recibe suficiente oxígeno, los tejidos pueden debilitarse y generar cambios visibles en la zona ocular.
A su vez, la sinusitis crónica puede provocar inflamación en los senos paranasales y afectar el área que rodea los ojos, generando hinchazón y oscurecimiento.
Cuándo es importante consultar al médico
La Mayo Clinic señala que, en la mayoría de los casos, las bolsas debajo de los ojos son inofensivas y no requieren tratamiento médico. Sin embargo, recomiendan acudir a un especialista si aparecen otros síntomas asociados.
Es importante realizar una consulta médica cuando las ojeras o bolsas provocan:
- Problemas en la visión
- Irritación persistente
- Dolores de cabeza
- Sarpullidos o cambios en la piel