¿Cuánto ha subido la Canasta Básica Total (CBT) de Tucumán en el último mes. Los datos difundidos por la Dirección de Estadística de la Provincia señalan que ese incremento, en términos dinerarios, ha sido de exactamente $ 30.000, el equivalente al costo de un kilo y medio de blando especial, que incluye los cortes cárnicos más populares. En términos porcentuales, el reajuste ha sido del 2,4%, por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril que experimentó un alza del 2,7%.
Así, un hogar tipo 2 -compuesto por un jefe de 35 años, su cónyuge de 31 años, su hija de 8 y su hijo de 6 años- necesitó un ingreso mayor a $ 1.235.035 para no caer en situación de pobreza. Desde otra perspectiva, esa familia tipo requirió $ 41.167 diarios para alimentarse y atender gastos indispensables del hogar. En tanto, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) fue calculada en $ 620.383. Ese es el umbral de ingresos para no caer bajo la línea de la indigencia. La suba intermensual ha sido del 2%.
La variación de la CBA y de la CBT, con respecto al mismo mes del año anterior, fue del 34,2% y del 32,3%, respectivamente.
El jueves último, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) había difundido el dato de las canastas para el promedio nacional. Según los cálculos de ese organismo, una familia integrada por un varón de 35 años, una mujer de 31 años, un hijo de 6 años y una hija de 8 años, requirió durante el cuarto mes del año $ 665.053 para costear el gasto alimentario (CBA) y $ 1.469.786 para cubrir la CBT.
En un monitoreo realizado por la Fundación Colsecor en en 31 localidades de siete provincias argentinas, el conjunto de lo básico para subsistir y no ser considerado indigente volvió a subir el mes pasado, un 2,8%, llevando el acumulando a un 16,1% en el primer cuatrimestre. De ese modo, “dejó ver una realidad que dista bastante de aquella promesa que hiciera el presidente de la Nación Javier Milei de eliminar la inflación”, indicó.
La pérdida del poder adquisitivo de las familias y el cambio en la estructura de gastos fijos del hogar que desde hace un tiempo derivó en el aumento de la proporción que se destina al pago de servicios y alquileres, son los causales a los que los empresarios nucleados en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) le endilgan la caída en las ventas.
Según el último informe de esa entidad, el rubro Alimentos y bebidas registró en abril una retracción del 3,1% en relación a igual mes del año pasado, lo que llevó a acumular una merma de 4,6% en el primer cuatrimestre de 2026.
Una familia tipo necesitó más de $1,4 millones en abril para no caer bajo la línea de pobrezaEl desempeño de ese rubro aportó a la baja generalizada de las ventas minoristas que, según CAME, fue del 3,2% interanual en abril, consolidando una retracción acumulada del 3,5% durante el primer cuarto del año.
“Esta evolución se fundamenta en la contracción del ingreso disponible y el incremento de costos fijos operativos, principalmente en servicios y arrendamientos”, refiere la CAME.
“Se detecta una migración de la demanda hacia segundas marcas y una reducción del volumen físico por ticket. Los reportes indican una tendencia hacia el abastecimiento diario y la compra de productos fraccionados para optimizar el presupuesto”, agregan, para finalizar indicando que “el uso de promociones bancarias y descuentos constituye la herramienta principal (que tienen los empresarios) para sostener los niveles actuales de actividad”. Esos también son los recursos a los que apelan las familias y los consumidores a la hora de enfrentarse a los aumentos de precios.
Los ingresos
Si una familia tipo tucumana dependiera de un solo ingreso, posiblemente estaría por debajo de la línea de pobreza, ya que se estima que el promedio salarial formal en la provincia rondaría los $ 880.000 mensuales. Por esa razón, un tercio de la fuerza laboral busca otro empleo para intentar llegar a fines de mes, cubriendo el costo de la Canasta Básica Total.
Informe de la UCA: la informalidad alimenta la pobreza infantilSegún el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, la app líder de empleo de Latinoamérica, los salarios pretendidos por los argentinos en abril registraron un descenso del -0,09% con $ 1.784.840 por mes y se ubican 2,69 puntos porcentuales por debajo de la inflación del mismo periodo, que es de 2,6%. La cifra está por encima de la CBT medida por el Indec.
De acuerdo con ese reporte de la consultora especializada en capital humano, la brecha salarial según género alcanzó el 9,37% a favor de los varones. El salario requerido promedio por los hombres fue de $ 1.822.891 por mes, mientras que el solicitado por las mujeres fue de $ 1.666.688 por mes.