El legislador Gerónimo Vargas Aignasse manifestó su “profunda preocupación” ante el recorte de fondos destinados a Gendarmería Nacional, la fuerza clave en el control de fronteras y rutas del Norte argentino. Según el referente oficialista, la medida representa una “contradicción inadmisible” entre el discurso de seguridad del Gobierno nacional y las acciones concretas en el territorio.
“El narcotráfico no se combate con relatos: se combate con decisión política, presencia territorial, inteligencia criminal y recursos”, remarcó el parlamentario. Según su visión, debilitar presupuestariamente a quienes custodian los corredores estratégicos es otorgar una ventaja directa a las organizaciones criminales, que “no dan tregua y se adaptan rápido a cualquier retroceso del Estado”.
El "modelo Tucumán"
Vargas Aignasse aprovechó para contrastar la situación nacional con las políticas que viene implementando la provincia. En ese sentido, destacó herramientas como la "Ley de Narcomenudeo", la creación de estructuras judiciales especializadas y la propuesta para una radarización provincial que combata los vuelos ilegales.
Especial énfasis puso en el "Operativo Lapacho", al que calificó como el dispositivo de frontera limítrofe más efectivo del país. “Es el que más droga decomisó en toda la Argentina durante el último año. Eso demuestra que cuando hay coordinación y recursos, los resultados llegan”, insistió.
Tensión con Buenos Aires
El legislador también marcó una clara distancia con la lógica centralista de la administración federal. “No podemos permitir que desde Buenos Aires se tomen decisiones de ajuste desconociendo la realidad estratégica del Norte”, reclamó, al tiempo que exigió que la seguridad sea tratada como una política de Estado y no como una variable de ajuste fiscal.
“Cada peso que se recorta en control fronterizo es una ventaja para el narco. No se puede hablar de orden mientras se debilitan las herramientas para defender a nuestras familias y nuestros barrios”, concluyó Vargas Aignasse.