“Estoy harta de la injusticia”. Ruth Nadal, la docente que había sido arrestada el 5 mayo de 2025, en Simoca, tras proferir insultos durante un acto oficial por el aniversario de la municipalización de la ciudad, reafirmó su inocencia en la última jornada del juicio oral y público. Sus palabras finales, sin embargo, no fueron suficientes.
El juez penal Marcos Núñez Campero, del Centro Judicial de Monteros, dictó una condena de seis meses de cárcel de ejecución condicional (más reglas de conducta), al considerar probados el delito de resistencia a la autoridad, en concurso ideal con lesiones leves en contra de Katerin Johana Romano, una agente de Policía que había participado de la aprehensión.
En la audiencia anterior, el auxiliar de fiscal José Adle, de la Unidad Fiscal de Decisión Temprana (que encabeza Marcelo Leguizamón), había requerido una pena de un año de cumplimiento condicional, mientras que la defensa, representada por Benjamín Núñez Arévalo, había solicitado la absolución lisa y llana de la docente.
Si bien el magistrado dará a conocer los fundamentos de su veredicto el miércoles 20, anticipó que, con las evidencias incorporadas al expediente, el Ministerio Público Fiscal (MPF) logró acreditar los hechos sindicados.
“Nadal no fue acusada por ejercer su derecho a expresarse, sino por no seguir las indicaciones de la Policía, que estaba realizando tareas preventivas y de seguridad”, indicó el juez respecto a conducta de la docente. Y advirtió que, producto de no haber acatado las órdenes de la autoridad policial, fue que se llevó a cabo su traslado a la comisaría local, contexto el cual fueron perpetradas las lesiones leves contra la agente Romano.
Un hecho de 2025
En mayo de 2025, una comitiva oficial celebró los actos por el 69 aniversario de la creación del municipio de Simoca. Participaron autoridades locales y provinciales, encabezadas por el gobernador Osvaldo Jaldo.
Según la teoría del caso elaborada por el MPF, Nadal se presentó en el lugar y comenzó proferir insultos contra los funcionarios. En ese contexto, la agente Romano intervino para que “deponga su actitud”, pero la docente omitió esa orden e intentó superar el anillo de seguridad. Finalmente, señala la acusación, la docente fue llevada hasta un patrullero para ser trasladada a la comisaría local; y al resistirse, produjo lesiones con rasguños a Romano.
“Yo voto ideas”
En sus palabras finales, Nadal remarcó que no participa en ningún partido. “Yo voto ideas, personas”, afirmó la docente. Y agregó: “todavía no encuentro quién me represente, trato de buscar lo menos peor”. “Estos señores, que de señores no tienen nada, creyeron que yo les iba a tener miedo”, afirmó.
Además, sostuvo que había concurrido al acto “para escuchar al gobernador Jaldo, quería ver qué decía”. Y cuestionó que la Justicia no les dé trámite a una treintena de denuncias realizadas por su cuenta. “Yo soy la denunciadora de Simoca. No porque me gusta estar a cada rato en la comisaría, sino porque estoy harta de la injusticia y del maltrato. Por eso he sido estigmatizada. Pero no estoy loca, soy justiciera, tengo convicciones, algo que en este país se perdió”, expresó Nadal ante el juez.
Argumentó también que no buscaba agredir a la agente, sino que se estaba defendiendo. Y diferenció su caso al de Marcelo “Pichón” Segura. “A él lo invitaron y prácticamente le pidieron permiso para meterlo en la camioneta (de la Policía), después de que le pegó un cabezazo al diputado (Federico) Pelli. A mí no se me invitó, se me llevó secuestrada de ese acto, dictatorialmente”, afirmó la docente.
Y rompió en llanto en un momento de su exposición. “No debería haber sido un trámite tan duro y tan largo para mí, pero lamentablemente la mano sucia de la política está metida. Me han hecho la vida imposible. Pero cuando me han metido presa, me han hecho más fuerte. Y el año que viene voy a estar en ese acto de municipalización, porque ellos no son los dueños del acto, es el pueblo. No es un acto peronista. Voy a ir el año que viene, y lo voy a hacer con mi cartel”, aseveró la docente.
El abogado Núñez Arévalo, en diálogo con LA GACETA, anticipó que aguarda por los fundamentos del juez para recurrir la sentencia. E insistió con el criterio de que se debe aplicar “una visión convencional y constitucional” en este caso, garantizando el derecho al disenso político.
Antes de la sentencia, a primera hora, Nadal estuvo haciendo frente a otra causa penal en los tribunales de Monteros. Es que la semana pasada, la docente se presentó nuevamente con un cartel en el acto oficial por el 70 aniversario de la municipalización de Simoca, esta vez, con el vicegobernador Miguel Acevedo como máxima autoridad. Otra vez, la mujer fue detenida, y si bien en principio se le había dictado el arresto domiciliario, en la audiencia de impugnación requerida por la defensa se morigeraron las medidas de coerción, ahora consistentes en una serie de reglas de conducta mientras prosigue la investigación en su contra.