La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, intentó bajar la tensión tras los rumores de una fuerte discusión durante la última reunión de Gabinete. En declaraciones a la prensa, la funcionaria descartó que el presidente Javier Milei haya maltratado a sus ministros y definió su estilo como "pasional".

“El Presidente tiene una emocionalidad importante; yo no definiría como un grito lo que hizo”, sostuvo Bullrich al ingresar a la exposición agraria Jonagro. Al ser consultada sobre si continuará participando en la mesa chica política del Gobierno, respondió de forma tajante: “Por supuesto”.

No obstante, evitó dar precisiones sobre el intercambio interno entre funcionarios. “No voy a comentar reuniones de Gabinete; pertenecen a la intimidad de lo que allí se discute”, dijo.

El trasfondo del conflicto radicó en la interna por la situación patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Días atrás, Bullrich había reclamado públicamente que el funcionario presentara su declaración jurada para disipar dudas sobre un presunto enriquecimiento ilícito. 

Ante el malestar del Presidente, quien defendió a Adorni con vehemencia en la reunión del viernes, la ministra optó por suavizar su postura: “Siempre fui un poquito rebelde, las cosas hay que decirlas”, concluyó.