La repentina muerte del polista salteño Esteban “Cun” D’Andrea Patrón Costas generó consternación en el ambiente deportivo de la provincia y abrió interrogantes sobre dos cuadros médicos que suelen manifestarse de manera inesperada: el aneurisma cerebral y la muerte súbita.

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El deportista, de 34 años, se descompensó durante un partido disputado en Cafayate. De acuerdo con testigos, comenzó a sentirse mal tras concluir el primer chukker y, segundos después, cayó al suelo. Quienes se encontraban en el lugar iniciaron maniobras de reanimación cardiopulmonar de inmediato y luego fue trasladado a un centro asistencial, donde continuaron los intentos por estabilizarlo. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, falleció horas más tarde.

Aunque no hubo confirmación oficial sobre las causas del deceso, trascendieron versiones que apuntan a una posible muerte súbita o un aneurisma, dos emergencias médicas de alta complejidad.

Qué es un aneurisma cerebral

Un aneurisma cerebral ocurre cuando una arteria del cerebro presenta una dilatación anormal a raíz del debilitamiento de la pared del vaso sanguíneo.

En numerosos casos puede desarrollarse sin síntomas durante años, lo que dificulta su detección temprana. El mayor riesgo aparece cuando esa dilatación se rompe, provocando una hemorragia cerebral severa que requiere atención médica inmediata.

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Los especialistas advierten que los factores que pueden aumentar el riesgo incluyen hipertensión arterial, tabaquismo, antecedentes familiares, malformaciones congénitas, consumo de sustancias estimulantes y cuadros de estrés físico extremo.

Cuando presenta señales previas, estas pueden incluir dolor de cabeza intenso y repentino, visión borrosa, náuseas, vómitos, rigidez en el cuello, alteraciones en la visión o pérdida de conciencia.

Qué se conoce como muerte súbita

La muerte súbita suele estar asociada a un paro cardíaco inesperado, provocado en la mayoría de los casos por alteraciones eléctricas del corazón que derivan en arritmias graves.

Se trata de un cuadro que puede presentarse incluso en personas sin antecedentes conocidos y que, por su rapidez, exige una respuesta inmediata.

En estos episodios, la aplicación de maniobras de RCP y el uso temprano de desfibriladores resultan fundamentales para aumentar las probabilidades de supervivencia.

Entre las causas más frecuentes aparecen cardiopatías congénitas no diagnosticadas, miocardiopatías, infartos, trastornos eléctricos cardíacos y situaciones de esfuerzo físico intenso en personas predispuestas.

El impacto en deportistas jóvenes

Cuando este tipo de episodios afecta a atletas genera una fuerte repercusión, especialmente porque suelen tratarse de personas físicamente activas y, en apariencia, saludables.

Los expertos remarcan que algunas patologías cardiovasculares o neurológicas pueden desarrollarse de forma silenciosa y manifestarse recién ante situaciones de alta exigencia física.

Por eso, insisten en la necesidad de controles médicos periódicos, estudios cardiovasculares y chequeos preventivos, especialmente en deportistas de competencia o personas con antecedentes familiares.

Mientras la comunidad deportiva salteña despide a Esteban D’Andrea Patrón Costas, el caso vuelve a poner en agenda la importancia de la prevención y la detección temprana de enfermedades que muchas veces no presentan señales hasta que ocurre una emergencia.