La audiencia de 15 minutos terminó siendo la antesala de que el caso se resuelva a través de un juicio abreviado en los próximos días. Un juez aceptó que a Florencia Ortiz, la acusada de haber agredido a María Teresa Miranda durante un partido de hockey infantil, se le otorgara el arresto domiciliario.
De acuerdo a la investigación llevada adelante por la fiscalía que conduce Mariano Fernández, el incidente se registró el 10 de abril en las instalaciones del club Universitario, al sur de la capital. A ese lugar había concurrido la víctima junto a su pareja, Lucas Pontoni, para presenciar el encuentro de la hija de él.
Según la denuncia, Florencia Ortiz se acercó a su expareja, Pontoni, y lo insultó, violando una medida de protección a su favor dictada el año pasado. Luego, siempre según el expediente, ella y su hermana Carolina Ortiz comenzaron a insultar a Miranda porque tenía el equipo de mate de la acusada. Después, entre ambas la agredieron, pero fue la primera de las dos denunciadas la que le arrojó agua hervida en su rostro. Por último, la pareja dijo que, después del ataque, la ex mujer del hombre amenazó a la hermana de su novia a través de WhatsApp.
La auxiliar fiscal Jimena Castro, siguiendo las instrucciones de Fernández, imputó a las dos hermanas por agresiones y a Florencia la acusó, además, de desobediencia judicial y de amenazas. Sólo a esta última le dictaron prisión preventiva por 20 días.
Otra versión
Después de haber permanecido en silencio por varios jornadas, las acusadas declararon para contar su versión de los hechos y presentar evidencias que terminaron demostrando que no había sido un ataque premeditado, como se sospechó en un principio.
Florencia señaló que Pontoni la había insultado primero y que los denunciantes habían mostrado sólo una parte de los mensajes amenazantes. Llevaron capturas de pantalla donde se pudo corroborar que la persona que recibió el mensaje intimidante había respondido. Por último, negó haberle arrojado agua caliente, sino que aclaró que se había tratado de un accidente que se registró cuando ambas forcejeaban por el termo.
Cuestionan la versión de la mujer agredida en el club UniversitarioAl analizar las evidencias, Fernández descubrió que sólo tenía elementos para imputarles el delito de lesiones a las hermanas. Al no haber testigos que hayan presenciado las provocaciones, desistirá de imputar el delito de desobediencia judicial. Lo mismo sucedió con las amenazas.
Por pedido del defensor Augusto Avellaneda, ayer se realizó una audiencia para solicitar que Florencia Ortiz cumpliera el resto de la prisión preventiva bajo la modalidad de arresto domiciliario. La auxiliar fiscal no se opuso al pedido y tampoco lo hizo Patricio Fresia, abogado de la querellante. El juez Fernando Zóttoli aceptó el planteo con la condición de que el cumplimiento de la medida sea controlado por visitas sorpresivas de policías y la prohibición de generar cualquier acto turbatorio en contra de la denunciante.
El final
Pero eso no fue lo más importante de la audiencia. Allí surgió la posibilidad de que el caso se cierre a través de un juicio abreviado. “Hubo un acercamiento entre las partes y todo parecería indicar que se accederá a una solución alternativa”, sostuvo Castro.
Fresia confirmó esa situación. “Estamos analizando, pero nuestra posición es que sea a través de un juicio abreviado en el que Florencia Ortiz reconozca los hechos y reciba una condena. Debe ser una pena ejemplificadora que deje la enseñanza de que los clubes son espacios de esparcimiento y no de violencia”, sostuvo el representante. “Después se verá si iniciamos una acción civil para reclamar los daños ocasionados”, añadió.
El caso de Universitario reabre el debate sobre el comportamiento de los padres en el deporte infantilAvellaneda también dijo que se está analizando la posibilidad de alcanzar una solución alternativa, pero que recién se está comenzando con las negociaciones, que también incluyen el sobreseimiento de Carolina Ortiz. Fuentes judiciales indicaron que Fernández también alentaría el acuerdo, pero les habría aclarado a las partes que sólo avalaría un juicio abreviado que termine con una condena, aunque sea condicional.