El Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 29 de la Ciudad de Buenos Aires resolvió reanudar el proceso penal contra Cristian Gabriel “Pity” Álvarez Congiu y avanzar hacia el juicio oral por homicidio, al considerar que el acusado se encuentra en condiciones mentales de comprender el proceso y ejercer su defensa.

La decisión fue adoptada luego de una nueva serie de peritajes médicos y psiquiátricos que actualizaron su estado de salud. De esta manera, se destraba una causa que permanecía suspendida desde hace más de siete años debido a cuestionamientos sobre la capacidad del músico para enfrentar un juicio.

En una resolución de 15 páginas a la que accedió Infobae, el tribunal no solo confirmó la aptitud procesal del imputado, sino que también fijó el cronograma del debate oral. Las audiencias se realizarán los días 10, 12, 14, 19, 24, 26 y 31 de agosto, y continuarán el 2, 7, 9 y 14 de septiembre de 2026.

El eje de la controversia estuvo centrado en la salud mental de Álvarez Congiu. Un informe médico de 2021 había determinado que no estaba en condiciones de afrontar el proceso, lo que motivó la suspensión del juicio. Sin embargo, en 2025 el tribunal ordenó nuevos estudios para evaluar una eventual evolución en su cuadro.

Los especialistas del Cuerpo Médico Forense concluyeron que el acusado presenta un trastorno cognitivo leve, pero que ese diagnóstico no le impide participar activamente del proceso judicial. Según los peritos, conserva la capacidad de comprender lo que sucede en el juicio y de tomar decisiones vinculadas a sus derechos procesales.

En ese sentido, señalaron que “dispone de una reserva cognitiva para afrontar las distintas instancias que conforman el proceso penal”, aunque advirtieron que podrían registrarse fluctuaciones puntuales asociadas a su condición.

La defensa, por su parte, sostuvo una postura contraria. Planteó que los informes no garantizan certeza sobre el desempeño mental del músico a lo largo de un juicio extenso, y advirtió que el cuadro podría ser más severo, encuadrado como un trastorno neurocognitivo mayor de grado leve. En ese marco, solicitó la realización de una evaluación neuropsicológica específica y alertó sobre el riesgo de avanzar con el proceso contra una persona que podría no estar en condiciones de afrontarlo.

No obstante, el tribunal consideró que ese pedido resulta sobreabundante. Evaluó que los peritajes ya realizados aportan el grado de certeza necesario sobre la capacidad actual del imputado, por lo que resolvió avanzar con el juicio oral en las fechas previstas.