El economista Roberto Frenkel, una de las figuras académicas que influyó en la formación del presidente Javier Milei, lanzó una dura advertencia sobre el rumbo económico del Gobierno. Dijo que la estabilidad actual es transitoria y que el esquema entrará en crisis "si no se produce un ajuste del tipo de cambio que permita generar superávit y acumular reservas legítimas".

El "espejismo" de la fase expansiva

Frenkel comparó la situación actual con experimentos previos de desinflación basados en el atraso cambiario, como los de Martínez de Hoz o las dictaduras de los años 80. Según el especialista, estos procesos suelen tener una "fase dulce" inicial; una devaluación previa permite un ajuste fiscal rápido, la inflación desacelera tras el shock y el consumo se recupera temporalmente.

Sin embargo, el economista advirtió que el desenlace suele ser sistémico. "Llega un punto en que el balance de pagos se resiente, las reservas se agotan y la incertidumbre obliga a subir tasas, desencadenando una contracción que termina en una nueva devaluación forzada", remarcó.

Las tres condiciones para la sostenibilidad

Según Frenkel, el éxito de Milei no depende de la "licuación" de corto plazo, sino de tres pilares estructurales:

1- Ajuste del tipo de cambio: corregir el atraso para garantizar competitividad.

2- Superávit de cuenta corriente: no depender exclusivamente del endeudamiento.

3- Acumulación de reservas genuinas provenientes del comercio o inversión directa, no de préstamos volátiles.

Finalmente, el académico destacó una anomalía en este ciclo como es el rol de Estados Unidos. Según Frenkel, el apoyo directo de Washington -y no solo del FMI- fue clave para contener la brecha cambiaria antes de las elecciones, una "novedad completa" que postergó, pero no resolvió, el desequilibrio de fondo.