La interna en el Gobierno nacional sumó un nuevo capítulo tras la ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en la misa en homenaje al papa Francisco, celebrada el martes en Luján. El episodio dejó al descubierto, una vez más, las tensiones dentro del oficialismo y profundizó el distanciamiento con el presidente Javier Milei.
La ceremonia, realizada en la Basílica de Luján para conmemorar el primer aniversario de la muerte del pontífice, contó con la presencia de funcionarios y dirigentes, pero no con la de Villarruel, quien decidió no asistir para evitar lo que consideró una “politización” del homenaje.
Desde la Casa Rosada cuestionaron con dureza esa decisión. “Fue dispuesta a dar un mensaje de impacto mediático. Es más de lo mismo”, señalaron fuentes oficiales a Infobae, que interpretaron la ausencia como un intento de “llamar la atención”. Además, recordaron que la vicepresidenta había incluido la actividad en su agenda y que luego cuestionó la presencia de lo que definió como “lo peor de la casta política”.
Las críticas estuvieron dirigidas a funcionarios que ocuparon los primeros bancos de la basílica, entre ellos el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y los ministros Diego Santilli (Interior), Carlos Presti (Defensa), Alejandra Monteoliva (Seguridad), Federico Sturzenegger (Desregulación y Transformación del Estado) y Mario Lugones (Salud). También asistieron el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, además del diputado Gabriel Bornoroni y el senador Bartolomé Abdala.
En Balcarce 50 aseguran que la negativa de Villarruel a participar respondió a desacuerdos por la ubicación en el templo. “Lo que dijo es falso. La Iglesia nos contó: Victoria quería estar sola en el primer banco con Abdala y quería que el resto se sentara detrás de ella. Le dijeron que no y se enojó”, sostuvo un integrante del Poder Ejecutivo.
Otro funcionario fue más allá y calificó la situación como “un papelón”. También le reprochó sus encuentros con gobernadores opositores como Gildo Insfrán y Ricardo Quintela. “Habla de casta y se junta con Insfrán y Quintela. Su idea de diferenciarse no quedó clara. Las misas son de unión”, afirmó.
Desde el entorno de Villarruel rechazaron esas versiones y defendieron su postura. Aseguraron que la vicepresidenta evitó formar parte de lo que consideraron un “acto político” y remarcaron que no quiso “prestarse a una foto” junto a funcionarios del Ejecutivo. Incluso señalaron que el Gobierno buscaba una imagen que la incluyera junto a dirigentes cuestionados, entre ellos el armador bonaerense, el diputado Sebastián Pareja.
Fuentes vinculadas a la organización indicaron que las invitaciones se enviaron con más de un mes de anticipación y que durante el fin de semana se comunicó el listado de asistentes. Según explicaron, por protocolo Villarruel, Martín Menem y Bartolomé Abdala debían ubicarse junto a los ministros, aunque la vicepresidenta rechazó esa disposición. “Se le ofrecieron alternativas, incluso una silla individual más adelantada, pero no quiso”, señalaron. También mencionaron que hubo diferencias en el peronismo por la disposición de los lugares, ya que no se invitó a intendentes, con excepción del jefe comunal local, Leonardo Boto.
El episodio refleja el deterioro en la relación entre Villarruel y Milei, quien no asistió a la misa debido a que se encontraba en Israel. La distancia entre ambos se profundizó a partir de diferencias con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y derivó en una ruptura de un vínculo que inicialmente había sido fluido.
“Todo el mundo sabe que la Vicepresidente no es parte del proyecto. El Presidente considera que no es parte de la gestión”, había señalado tiempo atrás el vocero Manuel Adorni, luego de que Milei calificara a Villarruel como “bruta traidora”.
Desde entonces, la titular del Senado ha marcado sus diferencias en distintas oportunidades, incluso a través de redes sociales, donde respondió consultas de usuarios con tono crítico, aunque cuidando las formas institucionales.
El último cruce público entre ambos ocurrió el 1° de marzo de 2026, durante la apertura de sesiones ordinarias del Congreso. En esa ocasión, Milei asistió a la Cámara de Diputados para brindar su discurso ante la Asamblea Legislativa y protagonizó con Villarruel un frío apretón de manos, en un momento que quedó registrado por la transmisión oficial y reflejó el estado actual del vínculo.