El presidente Javier Milei protagonizó este domingo una jornada de fuerte contenido político en Jerusalén, donde reforzó su alianza con el primer ministro Benjamin Netanyahu y dejó definiciones alineadas con Estados Unidos. En un acto cargado de gestos simbólicos, elogios mutuos y tono distendido, el mandatario argentino destacó la “unión moral, espiritual y política” entre ambos países, en el marco de los festejos por el 78° aniversario de la independencia israelí.
Durante su intervención, Milei apuntó con dureza contra los gobiernos de izquierda en América Latina, a los que responsabilizó por la “decadencia” regional. Además, reivindicó su política exterior y mencionó el impulso de los llamados “Acuerdos de Isaac”, una iniciativa inspirada en los Acuerdos de Abraham promovidos por Donald Trump. Según el Presidente, estos acuerdos buscan fortalecer vínculos entre Israel y América Latina, con foco en la lucha contra el terrorismo, el antisemitismo y el narcotráfico.
El encuentro también estuvo marcado por un clima relajado, con bromas entre Milei y Netanyahu —incluso sobre sus corbatas— y referencias cruzadas a la tensión en Medio Oriente. En ese contexto, cobró relevancia la presencia del embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, quien elogió a ambos líderes y subrayó su cercanía con Trump. Los tres coincidieron en una visión común sobre la seguridad regional y la necesidad de imponer la paz “con fuerza”.
Huckabee aportó la nota más distendida al cierre del evento al celebrar el anuncio de un vuelo directo entre Buenos Aires y Tel Aviv operado por El Al. “Quiero ser el primero en viajar con una heladerita a buscar bifes argentinos”, bromeó, desatando risas entre los presentes. La jornada de Milei concluyó con otra escena inesperada: su participación en un ensayo del acto en el Monte Herzl, donde sorprendió al cantar “Libre” junto a artistas locales, en medio de un contexto internacional marcado por tensiones con Irán y negociaciones en curso.