WASHINGTON, Estados Unidos.- El camino hacia la estabilidad macroeconómica y financiera de Venezuela será “muy difícil”, advirtió la directora del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, debido a que la inflación sigue siendo muy alta.

“En los últimos años, la economía se ha contraído en dos tercios (...), la inflación se sitúa en cifras de tres dígitos, y partir de estos niveles para restaurar la estabilidad macroeconómica y financiera será un camino muy difícil”, dijo en una conferencia de prensa.

El FMI y el Banco Mundial anunciaron el jueves la reanudación de sus relaciones con Venezuela, congeladas desde 2019.

“Quiero dar la bienvenida de nuevo a Venezuela. La mayoría de nuestros miembros votó a favor, lo que permitió al FMI reanudar nuestras relaciones” con el país, declaró la directora del Fondo.

Las relaciones informales entre la institución multilateral y las agencias gubernamentales venezolanas ya se habían reanudado de facto. “Hemos estado en contacto técnico con el Ministerio de Hacienda, el Banco Central y la Agencia Nacional de Estadística, a nivel técnico. El gobierno venezolano también se ha puesto en contacto con nosotros, con el objetivo principal de comprender mejor la situación de la economía local, dijo.

Datos precisos

La prioridad inmediata sigue siendo obtener datos precisos;. “No podemos tomar decisiones acertadas sin los datos correctos”, enfatizó la jerarca. El siguiente paso será “priorizar el apoyo al fortalecimiento institucional y de capacidades en Venezuela, lo que podría, en una tercera fase, allanar el camino para un programa de ayuda que casi con seguridad tendremos que implementar”.

“Las autoridades venezolanas ya nos están proporcionando información de buena fe y de manera constructiva, y sus vecinos han apoyado firmemente la reanudación de las relaciones”, destacó Georgieva, pero “tras la euforia llega la dura realidad; no será un proceso fácil”.

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El FMI está trabajando “estrechamente con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. (...) Soy muy optimista”, concluyó.

Las relaciones entre estas organizaciones y Caracas se suspendieron en 2019, cuando el Fondo reconoció a la oposición, que entonces controlaba el Parlamento venezolano, como el gobierno legítimo. Sin embargo, en los últimos años, el FMI ha seguido incluyendo a Venezuela en sus datos sobre las Américas.

El derrocamiento del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar estadounidense a principios de este año impulsó al Fondo a iniciar consultas con sus miembros para determinar el camino a seguir.