La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó hoy testimonios clave en Comodoro Py. Claudia Sbabo, una de las jubiladas que figura como vendedora y acreedora del departamento en Caballito, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que desconoce los pormenores de la operación, al señalar que la transacción fue coordinada íntegramente por su hijastro y el hijo de su socia.

Sbabo, quien percibe una jubilación de $350.000, detalló bajo juramento que la "oportunidad inmobiliaria" surgió a través de Pablo Martín Feijoo, amigo personal de Adorni. Según su testimonio, ella aportó el capital para comprar el 50% de la propiedad en mayo de 2025, pero dejó la gestión de la venta posterior al funcionario en manos de Leandro Miano y el propio Feijoo, ambos socios en el rubro de la construcción.

La operación bajo la lupa consiste en la venta de un semipiso en la calle Miró al 500 por U$S 230.000. Lo que despierta sospechas judiciales es la inusual facilidad de pago: Adorni entregó U$S 30.000 de adelanto y el 87% restante (U$S 200.000) se pactó como un crédito a pagar en un año, sin intereses. Esta "confianza", según la escribana interviniente, se basaría en que los hijos del ministro y de Feijoo asisten al mismo colegio.

Tras la salida de Sbabo, quien se retiró custodiada por la Policía Federal, ingresó a la fiscalía Beatriz Viegas, dueña del otro 50% del inmueble. Su testimonio será fundamental para contrastar la versión sobre el financiamiento récord otorgado al jefe de Gabinete, quien además mantiene otras deudas hipotecarias con agentes de la policía por un total de U$S 100.000.