Maitena Garófalo dijo a su hermana este miércoles, en la puerta del colegio, que saludaría a una amiga y entraría a clases. Pero se alejó de la institución y nunca regresó. La familia encontró cartas, mails programados y un video que señaló un estado depresivo en la adolescente de 14 años. Además, la joven se encargó de dejar su teléfono en casa, con su clave anotada en un papel, y no utilizar su tarjeta SUBE para no ser rastreada.

Murió un niño de cuatro años y las acusaciones apuntan a su madre

Este jueves, después de horas de intensa búsqueda, su cuerpo fue encontrado sin vida. La investigación, que comenzó vinculada a una hipótesis de trata de personas, después adoptó matices relacionados al secuestro o la desaparición de la adolescente para mantener un encuentro a escondidas. Hoy, la hipótesis más grave está vinculada a un suicidio inducido.

Las profesoras de Maitena la describieron como una adolescente buena y obediente, alejada de las rebeldías. Por eso, hasta este jueves, cuando ya se había confirmado la muerte de la adolescente, el círculo más cercano de Maitena se negaba a creerlo hasta recibir la noticia de su propia madre.

Qué se sabe sobre la desaparición y muerte de Maitena Garófalo

Junto al teléfono que dejó Maitena en su casa, se encontró también anotada su clave. Primeras versiones indicaron contactos con números con características de Paraguay, pero La Nación desmintió estos datos. Gabriela, la madre de Maitena, señaló que la adolescente jugaba un juego de roles; uno de los datos que abrió un hilo en la investigación.

Cámaras de la vía pública registraron el recorrido de dos horas que hizo hasta una estación alejada de su casa, en la que no pedirían tarjeta SUBE para viajar. Las hipótesis apuntan a pensar que no quería ser encontrada. Pese a que a tres cuadras de su casa hay una parada del colectivo que usó, se negó a hacerlo de ese modo y, en cambio, prefirió caminar hasta donde no quedarían sus rastros.

Entre las cartas que había dejado a sus amigos y familiares, manifestaba querer estar en un lugar tranquilo, razón por la que desde su círculo cercano pidieron que se la buscara en campos y lugares despejados. El cuerpo de Maitena fue encontrado sin signos de violencia en un descampado en Las Heras, donde se cree que también encontró un lugar para pasar la noche.

El carácter activo de Maitena, su constante participación en el grupo de scouts al que pertenecía y su comportamiento en los últimos encuentros que mantuvo con sus amigos, no se condecían con los de una adolescente con pensamientos suicidas, según declaró su entorno.