Los vuelos narco siempre estuvieron presentes en la historia de Tucumán. Los primeros casos se registraron en el noreste provincial, pero con el correr de los años se fueron extendiendo a lo largo del territorio. El primer hecho se descubrió en 2011, en la localidad de Villa Fiad. En un operativo realizado en conjunto por la Digedrop y la Agencia Antidrogas de la Policía Federal, los efectivos irrumpieron en una vivienda donde se encontraba un grupo de hombres que festejaba el arribo, por vía aérea, de 500 kilos de marihuana. Todos fueron detenidos. Entre ellos estaba Sebastián “Morenita” Marín, uno de los mayores traficantes del país, que tiempo después fue abatido por gendarmes.

El nombre de Carla “La Jefa” Sánchez también está vinculado a la historia de los vuelos narco en el NOA. Esta mujer fue condenada por tráfico de drogas. En una de las causas abiertas en su contra, el juez federal Guillermo Molinari y el fiscal Pedro Simón la señalaron como responsable de dirigir una organización que logró recibir unos 1.500 kilos de marihuana para ser distribuidos en Tucumán, Santiago del Estero y Catamarca.

El caso de Leopoldo Richard Nadal es un claro ejemplo de los vínculos entre sectores de la Policía y el narcotráfico. El efectivo, oriundo de 7 de Abril -ubicado en la zona de la triple frontera entre Tucumán, Santiago del Estero y Salta, fue acusado de encargarse de buscar campos donde las avionetas pudieran aterrizar o arrojar cargamentos de droga que, presuntamente, estaban destinados a Domingo “Dominguín” Caro, líder de una organización que distribuía cocaína y marihuana en Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero.

Antecedentes

Existen dos antecedentes de vuelos narco en el sur tucumano. El primero se registró en mayo de 2018, cuando gendarmes encontraron unos 277 kilos de marihuana que el clan Paradi había recibido por vía aérea desde Paraguay y enterrado en una finca de Monteagudo. En diciembre de ese mismo año, en un camino vecinal que une La Cocha con Taco Ralo, se descubrió que una avioneta había arrojado 273 kilos de marihuana. Por este caso fueron procesados un empleado municipal de esa localidad, el arrendatario y el cuidador del campo. Semanas después, el juez federal Daniel Bejas archivó la causa al comprobar que el cannabis estaba seco y no contenía THC, es decir, no era droga.

Caso Érika: un femicidio que también sacó a la luz los vuelos narcos

En los últimos tiempos, vecinos de distintas zonas del oeste tucumano vienen denunciando la presencia de avionetas, aunque hasta el momento no se ha podido comprobar la veracidad de esos reportes.