Hoy no es un martes cualquiera en Praga. El Estadio Letná se prepara para ser el escenario de una batalla que podría poner fin a dos décadas de frustraciones mundialistas para el fútbol checo. La selección local busca dar el último paso hacia el Mundial 2026, enfrentando a una Dinamarca que llega con el cartel de favorita pero que deberá lidiar con la mística de una cancha donde los milagros suelen ocurrir.
El peso de la historia
La confianza local se cimenta en lo que llaman el "genius loci", ese espíritu del lugar que ya impulsó clasificaciones históricas en 1990 y 2006. Los checos recuerdan con nostalgia aquel triunfo ante Portugal que los dejó al borde de Italia '90, o el gol de Tomáš Rosický contra Noruega que les dio su última participación mundialista en 2006. Hoy, el equipo capitaneado por Ladislav Krejčí apuesta a que el estadio del Sparta Praga vuelva a intimidar a un rival de jerarquía superior, aprovechando un ambiente que promete ser ensordecedor tras agotarse todas las entradas en tiempo récord.
"Infierno Blanco" para Italia: la "Azzurra" se jugará su pase al Mundial entre la nieve y el fríoEl espejo de Escocia como plan de ataque
En lo táctico, el cuerpo técnico checo ha estudiado minuciosamente las debilidades danesas. Aunque el equipo escandinavo es una máquina de presionar alto, Escocia demostró recientemente que se les puede hacer daño con transiciones rápidas y ataques directos. La premisa en el vestuario es clara: si los escoceses pudieron vencerlos apostando a la velocidad, jugadores como Patrik Schick y Lukáš Provod tienen las herramientas necesarias para repetir la fórmula. La República Checa planea refugiarse en su solidez física y en su temible juego aéreo —donde son de los mejores de Europa— para golpear en los momentos justos.
El desafío danés y el factor Priske
Dinamarca no será un hueso fácil de roer, ya que arrastra una racha de siete partidos invicta frente a los checos y cuenta con figuras de la talla de Rasmus Højlund y Gustav Isaksen. Además, cuentan con la "ventaja del espía": Brian Priske, conocedor profundo de Letná por su pasado como entrenador en el fútbol checo, es ayudante del DT Brian Riemer y ha brindado detalles clave sobre cómo desactivar la caldera de Praga. El premio para el ganador es inmenso: el ingreso al Grupo A junto a México, Sudáfrica y Corea del Sur.
Formaciones probables para la gran final
República Checa: Matěj Kovář; Tomáš Holeš, Robin Hranáč, Ladislav Krejčí; Vladimír Coufal, Tomáš Souček, Lukáš Červ, Michal Sadílek; Pavel Šulc, Lukáš Provod y Patrik Schick. DT: Miroslav Koubek.
Dinamarca: Mads Hermansen; Alexander Bah, Christian Nörgaard, Victor Nelsson, Joakim Maehle; Morten Hjulmand, Pierre-Emile Højbjerg; Gustav Isaksen, Morten Froholdt, Mikkel Damsgaard; Rasmus Højlund. DT: Brian Riemer.
Estadio: Letna, en Praga.
Horario: 15:45.
TV: Disney+ Premium.