Por un considerable tiempo, picar la montaña por dentro para conectar Catamarca con Tucumán pareció un plan viable. De hecho, su parcial ejecución y la expectativa viva de algunos de los administradores de la provincia lo demuestran. Los planes buscaban una conexión más directa entre ambas localidades del norte, una que incluso socavara las profundidades de los colosos norteños. Entre túneles sin finalizar, misterios y una geografía que se mantuvo impenetrable, se encuentra La Merced, un pueblo lleno de encanto y secretos.

El fin de semana largo en Tucumán: el rincón secreto con cascadas a solo 50 km de la Capital

A un ritmo tranquilo por Ruta Nacional 38, disfrutando de un pintoresco paisaje, se llega a esta cabecera departamental de Paclín, en el centro-este de la provincia de Catamarca. Esta jurisdicción rompe con cualquier postal árida que hayamos visto de la región. Cada espacio se pinta de verde selvático mientras se mezcla con la historia ferroviaria y los carteles de productos regionales, como quesos y quesillos caseros que se ofrecen por toda la localidad.

Un pasado de rieles y sueños truncos

Saliendo desde San Miguel de Tucumán, en unas escasas dos horas se puede llegar a este enclave, una de las joyas del noroeste que combina el despliegue de la naturaleza, la montaña, cascadas y sueños de trenes. Se trata de una zona marcada por su legado de los rieles, un intento de conectar Catamarca con Tucumán dinamitando y picando el interior de las sierras.

Los túneles son una obra faraónica de la cual quedan los desalentados intentos. En 1943, Ferrocarriles Argentinos dio el visto bueno al ambicioso proyecto de construir unos 20 túneles (aunque luego el plan se redujo a 15) dinamitando el corazón de las montañas del Gracián. Estas excavaciones buscaban unir la estación Superí de La Merced con la estación Rumi Punco, de Tucumán, al otro lado de la cumbre. Así, el Ferrocarril Belgrano podría sortear el cordón serrano y las yungas.

Un proyecto frustrado entre la montaña y el agua 

“La construcción tuvo muchos percances y se piensa que murieron alrededor de 60 obreros y nadie sabe dónde están enterrados”, contó a La Nación Luis Carrizo, director de Turismo del Municipio de Paclín. Claro que de estas experiencias surgen las historias populares. La primera boca del primer túnel —el que está en La Merced, ahora dentro de las instalaciones del camping Los Túneles— demandó dos años en abrirse.

Los túneles se mezclan con el verde de la yunga. (Imagen: Geografía de Catamarca)

Seis túneles se planificaron en Catamarca y tres en Tucumán, y se tenía pensado hacer seis más. Los que están, se pueden visitar con mucha precaución: muchos están tapados y algunos parcialmente inundados. “Es una zona de yungas y las filtraciones de agua han producido derrumbes”, explicó Carrizo. También fue una de las causas del fracaso del itinerario original.

Maravillas naturales a pocos kilómetros de La Merced

En Paclín, el verde se combina con los sinuosos arroyos cristalinos. La Laguna Escondida es un paraíso natural ubicado a pocos kilómetros del pueblo. Este destino ofrece un trayecto que combina aguas transparentes, pozos naturales y una exuberante vegetación.

Este recorrido consta de 7 km ida y vuelta y 4 horas de duración, con una dificultad media. El sendero comienza con una pendiente suave, pero se vuelve más exigente cerca del Pozo del Gaucho, con tramos rocosos y pendientes pronunciadas.