Una situación controversial se instaló en el Concejo Deliberante de Yerba Buena a raíz de una denuncia policial que radicó una edil por supuesta violencia política, institucional y psicológica que habría recibido tras la reunión de Labor Parlamentaria. El acusado aseguró que se trata de una falsa acusación y afirmó que hará una contra denuncia para avanzar hasta las últimas consecuencias.

La denuncia fue realizada por Gabriela Garolera el pasado viernes. Se plasmó allí que el edil Walter “Kabuby” Aráoz se presentó a las 11.30, antes de que finalice la reunión, y que comenzó a increparla de manera intimidante y con malos tratos. Afirmó que el episodio se originó porque presentó un proyecto de ordenanza para exigir exámenes toxicológicos obligatorios para funcionarios. Además, mencionó ante la Policía que el 30 de septiembre de 2025 también sufrió un episodio similar de violencia y malos tratos y solicitó que se actúe con perspectiva de género.

Los pedidos

En el escrito, Garolera solicitó que se dicten medidas para el cese de todo acto de hostilidad o intimidación, la prohibición de que acercamiento a su casa y a su despacho, y que se tomen medidas de seguridad específicas para la sesión pautada para el jueves.

Aráoz, por su parte, rechazó las acusaciones y las calificó como falsas. Afirmó que no miró, habló o intercambió palabra alguna con la denunciante. En diálogo con LA GACETA dijo que no fue notificado por la Justicia, pero aseguró que hará una contra denuncia. Afirmó que avanzará hasta pedir la expulsión del Concejo de la edil.

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A su vez, afirmó que solicitará al presidente del cuerpo, Javier Jantus, que emita un comunicado oficial donde se plasme lo ocurrido en dicha reunión. “Solamente la verdad sobre esa reunión. Iré a la Justicia y ella tendrá que comprobar lo que dice”, declaró.