Especialistas de todo el mundo se manifestaron sobre la situación del mono Punch. Miles de personas acudieron a verlo en el zoológico en el que habita. Medios internacionales cubrieron su historia. Una marca arrasó con las ventas de su peluche. Franco Colapinto dijo que quería que Alpine lo llevara a visitarlo. Pero quizás ninguno de esos logros fue tan importante como el más reciente avance en la vida del pequeño mono abandonado por su madre.
La imagen del mono Punch y el peluche Djungelskog, adorablemente comestibleNo más soledad para el mono Punch. El animalito que se volvió viral por ser rechazado por su manada, ahora recorrió el mundo en imágenes por un tierno contacto que tuvo con otro animal dentro de su jaula. Punch ya no es más rechazado, ahora tiene con quién jugar y no se trata de su peluche, de quien se apropió tanto que hasta empezó a convidarle su propia comida.
El 11 de marzo se grabó el video en el que se ve a Punch con Moe, el otro mono que fue nombrado por los fanáticos de la historia del primate. Pero el zoológico de Ishikawa no confirmó ninguna versión sobre que se tratara de una nueva novia. Ni siquiera el sexo del mono acompañante fue confirmado por los cuidadores de los animales.
El mono Punch se adapta satisfactoriamente
El zoológico de la ciudad de Ishikawa, en las afueras de Tokio, sí dio otra actualización sobre la vida de Punch. El joven primate se adapta poco a poco a la vida en cautiverio y, sobre todo, al contacto con los demás. Takashi Yasunaga, uno de los responsables del lugar en el que reside Punch, contó a la agencia AFP que el mono progresa satisfactoriamente.
Pero el zoológico no quedó exento de las críticas del exterior. Es que miles de personas acudieron a visitar a Punch. Las visitas incrementaron tanto en el zoológico, que organizaciones animalistas como PETA se pronunciaron al respecto. En particular, la fundación acusó a la administración de la institución que alberga a Punch de utilizar a los animales como parte de un espectáculo.
Yasunaga, sin embargo, hizo referencia a la naturaleza de los monos, según publicó el periódico El Mundo. Es que es habitual que los dominantes “adoctrinen” a los integrantes que recién ingresan, pero eso forma parte de su propia forma de interrelacionarse. El comportamiento, señaló, no puede compararse al maltrato animal en lo que respecta al rechazo que vivió Punch. “Seguimos de cerca cómo Punch se integra al grupo y aprende las reglas de la sociedad de los monos”, aseguró.