Desde su llegada al mercado hasta la supremacía en las cocinas, las freidoras de aire se transformaron en el sustituto de muchas preparaciones en hornalla y de lenta cocción. El mercado, invadido por aparatos de distintos diseños y potencias, es un terreno desconocido para quienes deciden adquirir una. Pero una especialista detalla que hay un solo aspecto que se debe tener en cuenta a la hora de elegir una.
Cómo preparar una tortilla de papas perfecta en la air fryerLas freidoras de aire, en un inicio destinadas a la preparación de papas fritas sin necesidad de utilizar grandes cantidades de aceite, se convirtieron en un imprescindible de muchas cocinas. La promesa de platos elaborados, hechos en un instante y de todas las variedades, hizo que un gran público se vuelque a estos aparatos, aunque muchas veces sin la asesoría de especialistas. Sabina Banzo, periodista y autora de "Más air fryer", un libro que incluye 120 recetas, explicó a La Vanguardia cómo sacar el máximo partido a este aparato que, lejos de ser una moda pasajera, asegura, llegó para quedarse.
Ni potencia ni profundidad: la clave es el ancho
A la hora de invertir en este electrodoméstico, el consumidor suele perderse en cifras de Watts o en la capacidad de litros que indica la caja. Sin embargo, Banzo categórica: si tuviera que volver a comprar una, el factor determinante no sería la potencia, sino la superficie de la base.
"No te dejes llevar por la altura, es decir, por la cantidad de comida que supuestamente cabe hacia arriba, sino por el espacio que cabe a lo ancho", advierte la especialista. La explicación técnica es sencilla: al ser esencialmente un horno de convección pequeño, el secreto de la textura crocante reside en la libre circulación del aire. Si la cesta es muy profunda pero estrecha, los alimentos se amontonan, el aire no fluye y terminamos con una cocción despareja, lejos de ese "frito saludable" que buscamos.
Errores comunes y el mito del "máximo calor"
Otro de los puntos que destaca la especialista es la gestión de la temperatura. Existe la creencia de que cocinar siempre a 200°C acelera el proceso con éxito, pero esto suele terminar con alimentos quemados por fuera y crudos por dentro. La periodista recomienda tratar a la freidora como a una sartén: empezar con temperaturas moderadas para cocinar el corazón del producto y subir el calor recién al final para lograr el dorado perfecto.
En cuanto al mantenimiento, la autora derriba los trucos virales de limpieza extrema. Según su experiencia, no hace falta más que agua, jabón y constancia después de cada uso, evitando que la grasa se incruste en la resistencia superior, un lugar que muchos olvidan limpiar y que afecta el rendimiento a largo plazo.
Para Banzo, la air fryer ya no es un juguete tecnológico, sino una herramienta que permite adaptar la cocina a los ritmos actuales de falta de tiempo. Desde carnes y pescados hasta repostería y hojaldres, el aparato demuestra su versatilidad siempre y cuando se respete esa regla de oro: darle espacio a los alimentos para que "respiren" mientras se cocinan.