Fiel a su estilo personalista, Donald Trump volvió a sacudir el tablero geopolítico al declarar que el fin de la ofensiva contra Irán no dependerá de cronogramas diplomáticos, sino de su propio instinto. “Lo sabré cuando lo sienta en mis huesos”, afirmó el presidente durante una entrevista en *Fox Radio*, donde también vaticinó que el conflicto no se extenderá por mucho tiempo.
A pesar de la incertidumbre sobre los plazos, Trump fue tajante respecto al estado del enfrentamiento. “EE. UU. ya ganó la guerra e Irán está prácticamente al final del camino”, aseguró. Sin embargo, aclaró que esto no implica un cese inmediato de las hostilidades.
El republicano advirtió que su país tiene la capacidad de devastar la infraestructura crítica iraní. “Podemos golpear zonas de Teherán que harían casi imposible reconstruir el país, aunque no es lo que queremos”, dijo.
En otro tramo de la entrevista, Trump introdujo un factor externo de tensión como es Rusia. Al ser consultado sobre el papel de Vladímir Putin, admitió sospechas de que Moscú podría estar colaborando con Teherán. “Creo que podría estar ayudando a Irán un poco, supongo”, lanzó el mandatario, al vincular esta supuesta asistencia a la percepción del Kremlin sobre el apoyo estadounidense a Ucrania.